(Foto de ARCHIVO)
Un grupo de personas se hace una fotografía en la zona de las Esclavas, a 8 de diciembre de 2021, en A Coruña, Galicia, (España). La borrasca Barra ha hecho que la Xunta haya activado para todo el litoral gallego una alerta naranja por temporal costero. Según las previsiones de la Aemet, todo el litoral de la Comunidad mar combinado del noroeste podría registrar olas de cinco a siete metros para hoy. Además, para las costas del noroeste en otros puntos de la región, las olas podrían ser de seis a ocho metros junto a fuertes vientos.

M. Dylan / Europa Press
08 DICIEMBRE 2021;TEMPORAL;FRIO;LLUVIA;GALICIA
08/12/2021

Qué hacer en Galicia cuando llueve: descubre cómo disfrutarla al máximoM. Dylan / Europa Press

Qué hacer en Galicia cuando llueve: cómo disfrutarla con estos planes que debes vivir al menos una vez

En Galicia cuando llueve no se cambian los planes sino que se transforman

Orballo, poalla, chuvisca, babuxa, zarzalla… La lengua gallega reúne más de un centenar de términos para denominar la lluvia. Y no es casualidad. En Galicia, llover no es una anécdota, sino en una presencia constante que influye en el paisaje. Especialmente durante el otoño y el invierno, los temporales atlánticos ponen de relieve la exposición de la comunidad al océano y refuerzan el papel de la lluvia como un elemento determinante del entorno.

En este contexto, la lluvia deja de percibirse como un obstáculo y pasa a integrarse en la experiencia de conocer Galicia. Lejos de limitar las posibilidades de viaje o de ocio, el tiempo húmedo ofrece una oportunidad para aproximarse al territorio desde una perspectiva distinta, más acorde con su realidad climática y cultural. Explorar Galicia bajo la lluvia permite descubrir paisajes, espacios y actividades que cobran un significado especial en estos días. Y es que la lluvia puede llegar a convertirse en un aliado para realizar planes diferentes.

Algunos planes para disfrutar Galicia

Cuando el cielo se cubre y el asfalto brilla, Galicia despliega todo un catálogo de experiencias que se disfrutan mejor a cubierto o al resguardo. Los días grises son ideales para sumergirse en la cultura, recorrer la historia esculpida en piedra, relajarse en aguas termales o sentarse a la mesa sin prisas.

La visita a museos y espacios culturales es uno de los grandes refugios frente a la lluvia. El Museo de Bellas Artes de La Coruña, el Museo Provincial de Lugo, el Museo del Pueblo Gallego en Santiago o el Museo Arqueológico de Orense permiten recorrer siglos de historia, arte y tradición sin preocuparse del tiempo. En Vigo, por ejemplo, el Museo del Mar de Galicia combina exposiciones, patrimonio marítimo y arquitectura frente al océano, incluso cuando el mar ruge al otro lado del cristal.

Los cascos históricos adquieren una belleza particular bajo la lluvia. Recorrer las calles empedradas de ciudades como Santiago de Compostela, Lugo, Orense, Betanzos o Ribadavia se convierte entonces en una experiencia distinta, marcada por los reflejos y los matices que el agua imprime sobre la piedra. No es casual que Galicia cuente con una extensa red de soportales, concebidos originalmente para facilitar el tránsito en días lluviosos. En lugares como Santiago de Compostela, donde se dice que la lluvia es arte, estos espacios transforman el paseo cotidiano en toda una experiencia.

A cubierto esperan igualmente monasterios, pazos y edificios históricos que ganan solemnidad con el sonido del agua. El monasterio de Oseira, el de San Estevo de Ribas de Sil, el Pazo de Oca, el Pazo de Rubiáns, el Castillo de San Antón o la Muralla Romana de Lugo ofrecen interiores cargados de historia donde las condiciones meteorológicas contribuyen al ambiente en lugar de deslucirlo.

Termas de Bande. Turismo de Galicia

Termas de Bande. Turismo de Galicia

Si hay un plan que convierte la lluvia en aliada, ese es el termalismo. Galicia es una potencia europea en aguas mineromedicinales. Las Burgas de Orense, las termas de Outariz y Prexigueiro, el balneario de Mondariz, Guitiriz o Laias permiten disfrutar de baños calientes mientras fuera cae la lluvia, una experiencia difícil de igualar en confort y bienestar.

La gastronomía y los mercados funcionan también como refugios naturales frente a la lluvia. Espacios como la Plaza de Lugo en La Coruña, el mercado municipal de Lugo, el Mercado de Abastos de Santiago o el de El Grove reúnen producto local, actividad cotidiana y ambiente incluso en los días de peor tiempo. En ese contexto, platos calientes como el caldo gallego o una sopa reconfortante, así como las sobremesas prolongadas, adquieren un protagonismo especial cuando la lluvia acompaña en el exterior.

A ello se suma el enoturismo, perfecto para jornadas lluviosas. Las bodegas del Ribeiro, Ribeira Sacra, Rías Bajas o Valdeorras ofrecen visitas guiadas y catas que convierten el mal tiempo en parte del encanto.

Cuando el objetivo es detener el ritmo, una escapada rural se presenta como una de las mejores alternativas. Galicia ofrece una amplia variedad de alojamientos singulares, desde cabañas en el bosque y casas rurales en entornos naturales hasta estancias en antiguos hórreos rehabilitados o en faros costeros. Estos espacios invitan al descanso y a una forma de viajar más pausada, en la que el confort es el objetivo.

Chimeneas encendidas, silencio, conversación tranquila y el sonido constante de la lluvia contra las ventanas refuerzan la idea de que, en Galicia, descansar es también una parte esencial de la experiencia. Y es que cuando llueve en Galicia no se cancelan los planes sino que se transforman porque como suelen decir los gallegos ‘se chove, que chova’.

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