El lugar donde menos llueve de Galicia

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El lugar de Galicia donde menos llueve: así es el municipio con la pluviometría más baja

En el interior de la comunidad es donde se encuentra el municipio que, según los datos de MeteoGalicia, registra oficialmente menos lluvia al año

Galicia arrastra desde hace años la imagen de un territorio marcado por la lluvia y los cielos cubiertos. La escena de calles mojadas en Santiago de Compostela, una de las ciudades más asociadas a las precipitaciones, ha contribuido a consolidar esa percepción. Sin embargo, los datos meteorológicos reflejan una realidad más variada.

En la comunidad gallega hay zonas muy húmedas y otras donde las precipitaciones son más bajas. El punto con mayores registros de lluvia no se sitúa en Santiago, sino en Fornelos de Montes, donde se ubica el embalse de Embalse de Eiras, uno de los enclaves con más precipitaciones de España. En cambio, en el sur y en áreas del interior las condiciones son más secas. Según los datos de MeteoGalicia, es en esa zona donde se localiza el municipio con menor pluviometría anual de Galicia.

El rincón de Galicia donde menos llueve

Situado en la provincia de Orense, dentro de la comarca de Verín y a escasos kilómetros de la frontera con Portugal, Oímbra es un municipio que rompe por completo la idea de una Galicia permanentemente húmeda. Su ubicación en el valle del Río Támega y la protección natural de las montañas crean un microclima más seco y soleado que el del resto de la comunidad gallega.

Sus registros, por debajo de los 700 milímetros al año, sitúan a esta localidad de cerca de 1.700 habitantes como un caso poco habitual en una región en la que muchas zonas rebasan los 2.000.

El carácter seco del clima influye tanto en el paisaje como en las actividades tradicionales. Oímbra es el municipio gallego con mayor concentración de lagares rupestres, vestigios de una actividad vitivinícola con origen en época romana. La localidad cuenta además con un itinerario de unos 13 kilómetros que recorre quince lagares y una bodega, así como una ruta más corta, de menos de cinco kilómetros, que permite conocer este patrimonio.

Esta tradición conecta con el entorno del valle de Monterrei, donde la Denominación de Origen Monterrei encuentra condiciones ideales. La abundancia de sol y la escasez de lluvia favorecen la producción de vinos blancos y tintos cada vez más reconocidos.

Pero Oímbra no es la única excepción, ya que otros puntos del sur de Orense, así como las zonas del interior de Lugo o del Ribeiro, también presentan registros relativamente bajos. Aun así, el valle de Monterrei suele situarse con frecuencia en lo alto de las estadísticas de menor lluvia, lo que explica su paisaje de viñedos.

Un lugar que merece la pena descubrir

Además del tiempo seco, el patrimonio monumental constituye otro de los principales atractivos del municipio. En el casco urbano de Oímbra merece la pena visitar la Iglesia de Santa María de Oímbra, de origen románico y posteriormente reformada en época barroca, junto a la Capilla de Santa Ana, que logró sobrevivir a un incendio y se ha consolidado como uno de los símbolos locales. El conjunto se completa con casas señoriales, cruceiros y barrios históricos que reflejan su relevancia en el pasado.

Ya en los alrededores, un paseo entre los yacimientos castreños como el castro de las Laxes, el castro de Bubal o el castro da Ceada de Espiño, además de espacios naturales como áreas recreativas junto al Támega, se presenta como planes ideales para disfrutar del paisaje.

En definitiva, este municipio orensano ejemplifica una realidad climática menos conocida de las tierras gallegas: la de cielos abiertos. Y es que, más allá del mito de la lluvia eterna, en Galicia también luce el sol, y a veces más de lo que muchos imaginan.

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