De galletas centenarias a producto gourmet

De galletas centenarias a producto gourmetPágina Web de las gallegas Liana

De la despensa familiar a las tiendas ‘delicatessen’: así se reinventó esta receta tradicional gallega

Se trata de un dulce centenario popular que se convirtió en producto ’gourmet’ manteniendo la receta original

la repostería ha experimentado en los últimos años una transformación que va más allá de lo puramente culinario. Cada vez más, productos tradicionales, nacidos en el ámbito doméstico, se han convertido en propuestas con vocación gourmet, respondiendo a una tendencia en constante crecimiento.

Dentro de esta tendencia, las galletas se han consolidado como uno de los formatos más versátiles para esa transición entre lo tradicional y lo contemporáneo. Su producción permite mantener recetas transmitidas en obradores familiares o vinculadas a marcas con larga trayectoria, al tiempo que facilita innovaciones en texturas, sabores y diseño.

Este es el caso de unas galletas gallegas que, con más de un siglo de historia, han sabido adaptarse a los nuevos hábitos de consumo mediante una presentación más cuidada, manteniendo al mismo tiempo la receta tradicional que ha garantizado su supervivencia a lo largo de los años. Su evolución demuestra cómo ciertas recetas históricas pueden mantenerse vigentes sin perder su vínculo con el origen.

Diseño para un sabor tradicional

Nos referimos a las galletas Xianas, un dulce que combina más de un siglo de historia con un enfoque gourmet. Originalmente elaboradas en la parroquia de Xián, en Taboada (Lugo), estas galletas eran conocidas únicamente en su comarca, hechas de manera artesanal con planchas de metal sobre el fuego.

La receta tradicional de este dulce no difiere mucho de la de otras galletas, pues se elabora con mantequilla, harina, huevos y azúcar. Lo que sí las distinguía era el resultado: galletas finas, crujientes y sabrosas que las familias compartían entre vecinos y que se elaboraban especialmente para las ferias locales.

El salto de la despensa familiar a las estanterías de tiendas delicatessen llegó de la mano de Ana Ledo, coruñesa, y Nélida Sobrado, lucense, cuando en 2016 decidieron recuperar esta tradición familiar y adaptarla a los estándares del mercado gourmet.

Cada galleta se convirtió en única, no solo por su forma irregular, sino también por los grabados que representan el patrimonio gallego: desde la Torre de Hércules hasta la Catedral de Santiago, pasando por las islas Cíes o símbolos celtas como el trisquel. En total, se emplean hasta 18 motivos diferentes, transformando cada Xiana en un pequeño lienzo comestible de Galicia.

Además de la receta original de mantequilla, introdujeron Xianas con otros sabores, como almendra y café, convirtiendo el producto en una opción más versátil, ideal tanto para acompañar un café como para disfrutar en una merienda.

En definitiva, cada Xiana refleja Galicia, tanto en sabor como en diseño. Estas galletas han convertido una tradición centenaria en un producto gourmet que mantiene su vínculo con el origen y puede disfrutarse en cualquier mesa.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas