José Ramón Gómez Besteiro junto al expresidente de la Diputación de Lugo, José Tomé
Besteiro ve «corrupción» en la moción de Lugo mientras retiene la Diputación gracias a un acusado de acoso sexual
El líder del PSdeG apela a la integridad política para frenar la pérdida de la alcaldía, ignorando que su poder provincial se sustenta en una coalición señalada por graves denuncias
Resulta una incoherencia clamorosa que el secretario general del PSOE en Galicia, José Ramón Gómez Besteiro, tilde de «corrupción política» una moción de censura del Partido Popular con una 'tránsfuga' en Lugo mientras su partido retiene el poder en la Diputación gracias al voto de un acusado por acoso sexual.
Más allá de que la moción es una herramienta legítima de la democracia (utilizada en reiteradas ocasiones por los propios socialistas cuando les conviene), resulta sangrante que el PSOE gobierne en coalición con el BNG bajo la sombra de un José Tomé cercado por una acusación tan grave. Cabe recordar además que, aunque dejó de ostentar el cargo de presidente de la Diputación de Lugo, sigue ejerciendo como alcalde en Monforte de Lemos.
A pesar de la comprometida situación en la institución provincial, Besteiro no dudó este lunes en alzar la voz ante la posible moción de censura que planea sobre el Ayuntamiento de Lugo con el voto de la edil María Reigosa, quien dejó el PSOE el pasado mes de marzo por diferencias con el alcalde, Miguel Fernández. «Un gobierno no se puede derribar mercadeando con los votos de quien se presentó con unas siglas y acabó al servicio de otras», dijo el líder de los socialistas al enterarse de la noticia.
Además de asegurar que «llegar al poder con una tránsfuga es corrupción política», Besteiro no dudó en acusar al PP de cruzar todas las líneas: «Si se produce, si se plantea la moción, no nacerá pensando en los intereses de Lugo, sino en los del PP de llegar al Gobierno sin pasar por las urnas».
El PP ganó las elecciones en Lugo
Dijo además que «al PP no le salen las cuentas, ni en las urnas ni en las encuestas», cuando fue el PP quien rozó la mayoría absoluta en Lugo en las pasadas elecciones y fue su partido quien se alió con el BNG para gobernar en el Ayuntamiento.
El socialismo lucense parece haber perdido el control de los tiempos y de los números. Tras la marcha de Lara Méndez y el trágico fallecimiento de tres ediles —hechos que obligaron a una constante recomposición del grupo—, la salida de Reigosa ha sido la estocada final para una ciudad en la que todo apunta a que habrá un cambio de ciclo.
Por su parte, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha instado al presidente de la Xunta y jefe de filas del PPdeG, Alfonso Rueda, a «desautorizar» una posible moción de censura en Lugo, al tiempo que ha advertido que es «inmoral» impulsar una iniciativa de este tipo «aprovechándose de la muerte de dos personas y una tránsfuga».