Investigadores coordinados por la USC descubren como "fragmentos móviles" del ADN pueden alternar el genoma de tumores

Investigadores coordinados por la USC descubren como «fragmentos móviles» del ADN pueden alternar el genoma de tumoresEuropa Press

El hallazgo liderado por la Universidad de Santiago que abre nuevas vías contra el cáncer

El descubrimiento abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor el origen del cáncer y avanzar en el desarrollo de futuras terapias

Un equipo internacional coordinado por la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha identificado un mecanismo hasta ahora desconocido por el que fragmentos móviles del ADN humano pueden reorganizar profundamente el genoma de las células tumorales. El descubrimiento, liderado desde el CiMUS, abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor el origen del cáncer y avanzar en el desarrollo de futuras terapias.

El estudio, publicado en la revista Science, está encabezado por el investigador José Tubío y ha contado con la colaboración de instituciones como el Centro de Regulación Genómica (CRG), la Universidad Côte d'Azur, el The Francis Crick Institute y el MD Anderson Cancer Center.

Cómo los se reordena el genoma

La investigación se centra en los elementos LINE-1 (L1), secuencias que constituyen alrededor del 17 % del genoma humano. Aunque la mayoría permanecen inactivas, algunas conservan la capacidad de copiarse y «saltar» a otras zonas del ADN mediante un proceso llamado retrotransposición.

Según explica Tubío, esta actividad puede provocar grandes cambios estructurales en el genoma de los tumores, como pérdidas o duplicaciones de material genético, inversiones de fragmentos o intercambios entre cromosomas. Estas alteraciones son clave en la evolución del cáncer.

Para el estudio, el equipo analizó diez tumores con alta actividad de L1 mediante secuenciación genómica avanzada. Identificaron más de 6.400 saltos de estos elementos, de los cuales 152 generaron alteraciones estructurales, una cifra sin precedentes, según la investigadora Sonia Zumalave, primera autora del trabajo.

Uno de los hallazgos más relevantes es la identificación de un proceso en el que dos elementos L1 saltan simultáneamente, aunque de forma independiente, en cromosomas distintos y provocan un intercambio de fragmentos entre ellos, conocido como translocación recíproca.

El investigador Bernardo Rodríguez-Martín, del CRG, compara el fenómeno con «dos páginas de un libro que se rompen a la vez e intercambian fragmentos, quedando el elemento L1 como pegamento entre ambas».

Este tipo de reorganización, que puede ser determinante en el desarrollo de algunos tumores, había pasado desapercibido en investigaciones anteriores. Los resultados indican que cerca del 65 % de estos eventos se producen en fases tempranas de la evolución tumoral, lo que sugiere que la actividad de L1 podría actuar como un impulsor precoz de la inestabilidad cromosómica característica de muchos cánceres.

El trabajo ha contado con financiación de la Asociación Española Contra el Cáncer, la Fundación La Caixa, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Xunta de Galicia.

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