Tribunal Superior de Justicia de Galicia

Tribunal Superior de Justicia de GaliciaGoogle Maps

De furgonetas a viviendas en Mallorca: así estafó un empresario de Orense 100.000 euros a un matrimonio

El acusado ha sido condenado a dos años de prisión, además de una multa económica y la obligación de devolver la totalidad del dinero a las víctimas

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha confirmado la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Ouense al propietario de un concesionario de vehículos usados que estafó 100.000 euros a un matrimonio tras ofrecerles coches y supuestas oportunidades inmobiliarias que nunca llegaron a materializarse.

El acusado, de 35 años, ha sido condenado a dos años de prisión, además de una multa económica y la obligación de devolver la totalidad del dinero a las víctimas.

Furgonetas y un inmueble en Mallorca

Los hechos se remontan a 2022, cuando el empresario regentaba un negocio de compraventa de vehículos en el polígono de San Cibrao das Viñas, en la provincia de Orense.

Según recoge la sentencia, el primer contacto entre el procesado y el matrimonio se produjo en mayo de ese año, cuando los perjudicados se interesaron por la compra de dos furgonetas. Ambas partes acordaron la adquisición de dos Renault Kangoo por un total de 9.000 euros, cantidad que fue transferida por los compradores en abril de 2022.

Sin embargo, tras recibir el dinero, el vendedor nunca entregó los vehículos. Pasados los meses y ante la falta de respuesta, la pareja reclamó la devolución del importe. Fue entonces cuando, en noviembre, el acusado volvió a contactar con ellos para ofrecerles otras dos furgonetas por el mismo precio, propuesta que los afectados aceptaron con la esperanza de recuperar su inversión.

Lejos de resolverse la situación, el engaño fue a más. En diciembre de ese mismo año, el procesado dio un paso más en su estrategia y ofreció al matrimonio la posibilidad de adquirir un inmueble en Mallorca, supuestamente procedente de embargos y a un precio muy por debajo del mercado. Para dar credibilidad a la operación, llegó a enviarles imágenes y una dirección concreta de la vivienda.

Convencidos de la oportunidad, los perjudicados realizaron una nueva transferencia, en este caso de 20.000 euros. A partir de ese momento, el acusado continuó ofreciendo más propiedades en condiciones similares, siempre bajo la premisa de proceder de subastas o embargos. De este modo, consiguió que la pareja le transfiriese sucesivas cantidades hasta alcanzar un total de 100.000 euros.

La resolución del TSXG ratifica íntegramente la sentencia previa, al considerar probado que el acusado actuó con ánimo de lucro y utilizando el engaño como mecanismo para obtener el dinero. El fallo subraya la reiteración de la conducta y la confianza generada en las víctimas como elementos clave de la estafa.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas