Una joven se tapa del calor con una chaqueta en la cabeza en la ciudad gallega que rozó la máxima nacional
Una ciudad de Galicia roza la máxima de España con casi 30 grados antes del giro radical del tiempo
Mientras se rozaban los 30 grados en esta ciudad, otras zonas del interior de Galicia registraban mínimas muy bajas
Galicia ha vivido en las últimas horas un episodio de calor inusual para comienzos de abril, con temperaturas más propias del verano que han situado a una de sus ciudades en el podio térmico de toda la Península Ibérica.
Según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología, Orense alcanzó en la tarde del sábado los 29,5 grados, quedándose a tan solo una décima de las temperaturas más altas de España, registradas en puntos de Andalucía como Sevilla o la localidad onubense de El Granado (29,6 ºC). Este valor convierte a la ciudad en uno de los puntos más calurosos del país en pleno inicio de abril que vino marcado por la entrada de aire cálido que ha disparado los termómetros.
Liderazgo térmico en Galicia
El calor no ha sido un hecho aislado. Durante las últimas 48 horas, la provincia de Orense ha concentrado los registros más elevados de Galicia. Durante el fin de semana, las cinco temperaturas máximas de la comunidad se localizaron en distintos puntos del sur, incluyendo localidades como La Arnoia, Leiro o Castrelo de Miño, junto con la propia ciudad de Orense, según los datos de Meteogalicia.
El ambiente, con sensación de bochorno durante las horas centrales del día, llevó a vecinos y visitantes a buscar refugio en zonas de sombra y en las riberas del río Miño. Incluso se pudieron ver las primeras escenas de baño junto al puente romano, algo poco habitual en estas fechas.
Este episodio también ha dejado fuertes contrastes térmicos dentro de la propia comunidad. Mientras en Orense se rozaban los 30 grados, otras zonas del interior registraban mínimas muy bajas.
Municipios como Verín, Baltar o Calvos de Randín marcaron durante la madrugada temperaturas que oscilaron entre los 0,2 y los 1,5 grados, reflejando una amplitud térmica muy acusada entre el día y la noche.
Cambio inminente del tiempo
El calor tiene, sin embargo, las horas contadas. Tanto la Agencia Estatal de Meteorología como Meteogalicia coinciden en señalar un cambio de tendencia a partir de este lunes.
La llegada de un frente atlántico traerá un aumento progresivo de la nubosidad y precipitaciones que podrían prolongarse durante buena parte de la semana. Este cambio vendrá acompañado de un descenso notable de las temperaturas.
De hecho, se pasará de máximas cercanas a los 29 grados al inicio de la semana a valores en torno a los 17 grados en apenas unos días, devolviendo el ambiente a condiciones más propias de la primavera gallega.
Así, Galicia dirá adiós a este anticipo veraniego para dar paso a una semana marcada por la inestabilidad, el regreso de las lluvias y un ambiente mucho más fresco.