El tren directo de Pontevedra a Barcelona debuta en su primer día con una incidencia y pasajeros en autobús
Sin dar más detalles, Renfe se ha limitado a trasladar que se trata de una incidencia puntual y que, con toda seguridad, estará solucionada para este jueves
Lo que debía ser una jornada importante para las comunicaciones ferroviarias de las Rías Bajas se ha convertido en un estreno para el olvido. El primer tren directo entre Pontevedra y Villagarcía con Barcelona, que tarda trece horas en cubrir todo el trayecto, ha debutado con una incidencia técnica.
Debido a una avería en el convoy, la ruta de Renfe desde Pontevedra y Villagarcía, que ya funcionaba desde Vigo y Santiago con anterioridad, ha terminado con los pasajeros metidos en un autobús hasta Orense.
Una vez en la estación de Orense, fueron reubicados en otro tren rumbo a sus destinos. Renfe ha trasladado que se trata de una incidencia puntual y que, con toda seguridad, estará solucionada para este jueves.
Pese al mensaje de tranquilidad de Renfe, pocos gallegos creen ya, a estas alturas, que algo no se tuerza. La red ferroviaria de Galicia está marcada por un largo historial de incidencias crónicas.
Esta falta de confianza ciudadana no es fruto del azar, sino de una realidad donde los retrasos por fallos de señalización, las limitaciones de velocidad por obras interminables y la fragilidad de una infraestructura que se ve superada ante cualquier contratiempo meteorológico han agotado la paciencia de los gallegos.