Panorámica de las Islas Lobeiras

Panorámica de las Islas LobeirasTurismo de Galicia

Las islas salvajes y casi desconocidas que esconde el litoral de La Coruña

Desde las que estuvieron a punto de venderse por millones hasta fortalezas que resistieron ataques navales

Galicia cuenta con un litoral extenso que alberga numerosas islas de gran interés natural, histórico y cultural. Algunas, como las Islas Cíes u Ons, son conocidas por sus playas, rutas de senderismo y su papel dentro del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas.

Sin embargo, existen otras islas menos visitadas que, aunque permanecen en un segundo plano, conservan curiosos ecosistemas y restos históricos que las hacen igualmente interesantes. Entre estas se encuentran varias islas de la provincia de La Coruña, cuyos atractivos ofrecen una experiencia distinta a la habitual escapada turística, invitando a explorar un litoral lleno de historia, leyenda y naturaleza salvaje.

Fortalezas en el mar y paraísos ocultos

La costa de La Coruña se caracteriza por una gran diversidad de paisajes que van más allá de los acantilados y playas. A lo largo de cerca de mil kilómetros de litoral, se distribuyen numerosas islas e islotes que han desempeñado un papel relevante en distintos momentos de la historia de Galicia, tanto en el ámbito defensivo como en la vida cotidiana de las comunidades costeras. En la actualidad, muchas están deshabitadas, aunque conservan interés desde el punto de vista natural, paisajístico y patrimonial.

Desde islas que estuvieron a punto de venderse por millones hasta fortalezas que resistieron ataques navales, este recorrido por las islas coruñesas revela un patrimonio poco conocido.

Uno de los casos más singulares es la isla de San Vicente, en Ortigueira. Este islote, que en marea baja se conecta con la playa de Morouzos, destaca tanto por su valor geológico, con formaciones de más de 400 millones de años, como por su historia reciente. En 2016 salió al mercado inmobiliario por varios millones de euros, generando un intenso debate sobre la privatización de estos espacios. A pesar de su aparente aislamiento, conserva restos de antiguas construcciones y posibles vestigios medievales.

Más al sur, frente a Malpica, se encuentran las Islas Sisargas, uno de los archipiélagos más emblemáticos del litoral gallego. Dominadas por un faro del siglo XIX que sigue guiando a los navegantes, estas islas son también un santuario natural para aves marinas y especies vegetales únicas. Su difícil acceso han contribuido a preservar su riqueza ecológica casi intacta.

Islas Sisargas

Islas SisargasAyuntamiento Malpica

En plena Costa de Muerte, las islas Lobeiras se alzan como un símbolo de la dureza del Atlántico. Situadas cerca de Finisterre, estas rocas fueron durante décadas un punto negro para la navegación. La construcción de su faro a comienzos del siglo XX redujo la siniestralidad marítima en la zona, donde los naufragios eran frecuentes. Hoy, el enclave mantiene su aura de lugar remoto, accesible solo en condiciones muy concretas.

También envuelta en misterio está la isla de A Creba, en la ría de Muros y Noya. La tradición habla de piratas y antiguas romerías en una ermita hoy desaparecida. En la actualidad, el islote sigue siendo objeto de polémica por su titularidad privada y por intervenciones urbanísticas que han generado rechazo vecinal.

En la entrada de la ría de Arosa se encuentra Sálvora, integrada en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas. A diferencia de otros islotes, esta isla estuvo habitada y conserva una pequeña aldea que hoy puede visitarse. Su episodio más conocido es el rescate del naufragio del Santa Isabel en 1921.

Otras islas que no están tan aisladas

Pero no todas las islas destacan por su aislamiento. En plena ciudad de La Coruña, está la isla donde se levanta el Castillo de San Antón. Lo que comenzó como un lugar de cuarentena para marineros enfermos acabó convirtiéndose en una fortaleza clave en la defensa de la ciudad. Resistió ataques como el de las tropas inglesas lideradas por Francis Drake y fue escenario de episodios protagonizados por figuras como María Pita. Hoy, transformado en museo, es uno de los puntos turísticos más visitados.

Muy cerca, en Oleiros, la Isla de Santa Cruz ofrece una imagen completamente distinta. Unida a tierra por un puente de madera, este pequeño islote combina historia y divulgación científica. Su castillo, actualmente, alberga un centro de educación ambiental y es uno de los espacios culturales más activos del área.

Por su parte, las Islas de San Pedro están situadas frente al litoral urbano, forman un pequeño archipiélago protegido que convive con uno de los grandes parques verdes de la ciudad. Su declaración como espacio de interés local refleja la creciente importancia de preservar estos ecosistemas.

En conjunto, estas islas dibujan una ruta alternativa lejos de los destinos más masificados. Son lugares moldeados por el mar en las que conviven fortalezas, leyendas y biodiversidad y que son perfecta para descubrir en tu próxima visita a Galicia.

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