La alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, y el portavoz del Gobierno local, José Manuel Lage Tuñas
El agujero económico de La Coruña obliga a un nuevo plan de recortes urgente tras la pésima gestión de Rey
El Interventor alerta de un incumplimiento de la regla de gasto en 12 millones de euros y certifica un remanente de Tesorería negativo de 9,6 millones
Lo que el Gobierno socialista de Inés Rey lleva meses intentando vender como una «foto fija en un momento puntual» sobre la delicada situación financiera de La Coruña, se ha dado de bruces con el análisis del Interventor General. El Informe de Estabilidad Presupuestaria, correspondiente a 2025, no deja margen a la doble interpretación por mucho que el Ayuntamiento intente sacarle hierro a los datos.
Hasta este lunes, el único dato oficial era un remanente de Tesorería negativo de 9,6 millones de euros, un hito contable inédito desde que la socialista Inés Rey llegó a la alcaldía y nada baladí por significar que el Ayuntamiento no cuenta con liquidez suficiente para pagar lo que debe. Sin embargo, faltaba el informe del Interventor de Estabilidad Presupuestaria para conocer la liquidación sobre el incumplimiento de la regla de gasto y de estabilidad presupuestaria.
El documento oficial que acompaña a la liquidación no solo confirma el agujero, sino que certifica el incumplimiento flagrante de la regla de gasto en 12 millones de euros en 2025. Un hecho que ya sucedió en 2024 y para el cual se aprobó un Plan Económico Financiero (PEF), donde José Manuel Lage Tuñas, concejal de Economía, aseguraba que aunque el presupuesto de 2025 comenzaba inicialmente con inestabilidad, para el 31 de diciembre de ese año «se habría alcanzado el objetivo de estabilidad presupuestaria».
Además, el informe registra un déficit de 6,47 millones y un ahorro neto negativo de 2,3 millones, cifras que obligan al Ayuntamiento a un plan de ajuste inmediato. El Interventor de Estabilidad Presupuestaria alerta de que, «por primera vez en la serie histórica analizada», aparecen simultáneamente en negativo el ahorro neto, el resultado presupuestario y el Remanente Líquido de Tesorería para Gastos Generales (RLTGX).
El análisis realizado no solo castiga el ejercicio 2025. Entre 2023 y el pasado año, «el gasto realizado creció un 18,31 %, mientras que los ingresos aumentaron en esos mismos ejercicios un 8,03 %». Estos últimos cayeron en 26,19 millones de euros por debajo de lo previsto.
Consecuencias inmediatas
Una situación financiera que la oposición califica de «tsunami» por la que tendrá que meter la tijera en sus cuentas actuales por valor de 12 millones de euros, como obliga la ley. Como consecuencia inmediata, el Ayuntamiento de La Coruña tendrá que hacer un nuevo Plan Económico-Financiero (PEF), que tendrá que aprobar la Xunta, y viendo que el anterior fracasó, nada hace prever que este vaya a corregir una deriva de gasto descontrolado. Cada euro será mirado con lupa por San Caetano.
Asimismo, como ya advirtió y ha vuelto a reiterar esta semana el portavoz popular de La Coruña, Miguel Lorenzo Torres, peligra el préstamo de 40 millones de euros necesario para inversiones. «Habrá un doble castigo para los coruñeses: recorte de doce millones en el presupuesto de este año, a pesar de haber subido todos los impuestos a todos los coruñeses; y pérdida de inversiones, al estar en peligro los 40 millones de euros del préstamo de 2026, la mitad ya no lo podrán pedir, tras dejar sin gastar 400 millones en obras en los barrios», dijo, además de calificar a Inés Rey como «la peor gestora económica de la historia de la ciudad».
«El Ayuntamiento es un barco con agujeros por todos lados. No les llegan las manos para tapar tantas vías de agua, y cuando esto pasa, el barco se hunde irremediablemente», remarcó el popular, que espera que en el próximo pleno expliquen «qué medidas se van a adoptar y cómo van a afectar a los coruñeses, además de si alguien tendrá la vergüenza política de asumir responsabilidades».
Por su parte, el portavoz nacionalista del BNG, Francisco Jorquera también exigió explicaciones y amenazó con dejar de apoyar los presupuestos vigentes: «De cómo se resuelva esta situación dependerá que consideremos si el acuerdo presupuestario al que llegamos para 2026 sigue teniendo vigencia o no».