Fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago
Así será la nueva iluminación de la Catedral de Santiago para integrarse con la ciudad y sus vecinos
La propuesta 'Hermes' gana el concurso con un diseño eficiente que no tocará las cubiertas del templo y empezará con un proyecto piloto en la plaza de Platerías
La Catedral de Santiago cambiará la iluminación para integrarse con la ciudad y sus vecinos. La propuesta 'Hermes', del estudio Intervento, será la encargada de ese nuevo modelo integrado y respetuoso tras ser la ganadora del Concurso Internacional de Iluminación Ornamental y Artística.
La que se plantea es una iluminación «eficiente» y «respetuosa», que altere lo mínimo tanto el conjunto monumental como el cielo nocturno. Asimismo, esta nueva iluminación, que comenzará con un proyecto piloto en Platerías, evita modificar las cubiertas del templo.
La iniciativa ha recibido este martes el premio del concurso Compostela nocturna, mírame! en un acto presidido por la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, y en el que ha estado presente el director de la Agencia de Turismo de Galicia, Xosé Merelles.
La propuesta recibió 95 puntos sobre 100 del jurado, que ha destacado que se trata de una contribución «completa, eficiente, respetuosa y viable», y ha valorado especialmente que resolviese la iluminación ornamental sin instalar nuevos elementos sobre las cubiertas de la catedral.
Ambiente visual
El representante del equipo ganador, Miguel Ángel Lorite, ha explicado precisamente que el proyecto entiende la iluminación artificial como un «lenguaje», con el que intentarán alterar lo mínimo tanto el conjunto monumental como el cielo nocturno.
La idea, en suma, es crear «un ambiente visual pensado para la vecindad, para ofrecerle un paseo nocturno a las personas que viven aquí, poniendo pequeños acentos en cosas que pasan desapercibidas, o que estuvieron y ya no están, en elementos de la arquitectura vernácula o que tienen que ver con el imaginario», ha señalado.
Ganadores del concurso de iluminación
Ha destacado Lorite la importancia de la convocatoria de estos concursos y ha puesto el acento en que, pese a ello, en los últimos años no ha habido más que tres, los de las catedrales de Burgos, Plasencia y ahora la de Compostela.
Sobre su propuesta, 'Hermes', ha contado que se inspira en ese dios olímpico mensajero, protector de los viajeros y comerciantes, encargado de llevar al inframundo a determinadas almas. «De ahí viene esa palabra hermenéutica que yo siempre utilicé muchísimo, el arte de traducir con luz, con el lenguaje de la iluminación intentar ver cuando no hay esa luz».
Después está «no faltar al respeto» a un soporte histórico con una luz que altere sus proporciones u ofrezca directamente una imagen que no es realista. Así, ha considerado fundamental no solo tener en cuenta el monumento en sí; también las plazas y el entorno.
Junto a esto, la «reversabilidad» que procura su idea entra igualmente dentro de ese mismo respeto, pues «somos conscientes de que después de nosotros vendrán otros». El proyecto se basa por tanto en una interpretación considerada de la morfología urbana y de la historia, concibiendo la luz como una capa más del espacio, en consecuencia, integrada, reversible y respetuosa con la percepción nocturna.
Que haya continuidad visual entre plazas y tránsitos es crucial y que el paisaje nocturno sea equilibrado, comprensible y sostenible es la máxima principal a tener en cuenta, para así favorecer una óptima relación entre patrimonio, ciudad y la noche, ha detallado.
Proyecto piloto
La intervención empezará con un proyecto piloto en la Plaza de Platerías, que servirá de «banco de pruebas» por sus características de espacio cívico complejo con dos plataformas y gran diversidad de usos, lo que permitirá evaluar el comportamiento de la luz antes de extenderla al resto del ámbito monumental, han explicado los técnicos.