El alcalde de Vigo, Abel Caballero, inaugura el alumbrado navideño
Abel Caballero exige disculpas a la Xunta por no hablar del Marisquiño o las luces de Navidad de Vigo en China
La concejal del PP, Patricia García, ha ironizado sobre el «drama sentimental» que ha supuesto para el gobierno vigués que Rueda no haya «mencionado suficientemente la palabra Vigo»
El Pleno del Ayuntamiento de Vigo ha aprobado este lunes una moción del grupo de gobierno, del PSOE, en la que insta al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a «pedir perdón» por «ignorar el fenómeno turístico» en el que se ha convertido la ciudad, «el más importante de España».
La moción, que solo ha contado con el voto a favor de los socialistas, ha sido defendida por el portavoz del gobierno municipal, Carlos López Font, que ha subrayado que «Rueda no habló de Vigo en su viaje a China», y que ignora la «dimensión sobresaliente» de un evento como la Navidad, el Marisquiño o el destino Cíes. «Todo esto tenía que ser un patrimonio a defender por la Xunta, pero su respuesta es el negacionismo», ha proclamado.
El edil socialista ha afeado que ni Rueda, ni antes Feijóo, han tenido «nunca» una «palabra de reconocimiento» hacia la Navidad o hacia Vigo como «el mayor atractivo turístico» de Galicia, sino que se han dedicado a «boicotear» el destino Vigo.
Carlos López Font ha reiterado que la ciudad es «un fenómeno turístico» y que Rueda «siempre se olvida», a pesar de que «nunca Vigo fue tan admirada y reconocida como ahora».
«Drama sentimental»
La concejal del PP, Patricia García, ha ironizado sobre el «drama sentimental» que ha supuesto para el gobierno vigués que Rueda no haya «mencionado suficientemente la palabra Vigo» en su viaje a Rueda, y ha invitado al equipo de Caballero a instalar un contador en el Ayuntamiento que señale los «días de sentirse ofendido».
García ha defendido la política turística de la Xunta y la acción de Rueda, que ha dado a conocer en China los principales atractivos de Galicia, entre ellos su patrimonio cultural y paisajístico, su gastronomía o espacios reconocidos por la UNESCO. El problema, ha añadido, es que el gobierno vigués no busca cooperación para promocionar la ciudad, sino «subordinación» a los dictados del alcalde y ha lamentado esa «visión localista».