Una batea de mejillones

Una batea de mejillonesEuropa Press

La marea roja da un respiro en Galicia: reabren dos polígonos de mejillón aunque el 96 % sigue cerrado

Sólo cinco de los 52 polígonos mejilloneros existentes en las rías gallegas pueden desarrollar actividad extractiva

La crisis de la marea roja comienza a mostrar los primeros signos de mejoría en las rías gallegas. El Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar) ha autorizado en las últimas horas la reapertura de dos polígonos de bateas en la ría de Arosa, concretamente los de Villagarcía de Arosa y La Puebla . Sin embargo, la situación continúa siendo muy complicada para el sector, ya que el 96 % de las zonas de producción de mejillón de Galicia permanecen todavía cerradas.

Las nuevas aperturas se suman a otro polígono que ya estaba operativo en la ría de Arosa y a dos más en la ría de Vigo. De este modo, solo cinco de los 52 polígonos mejilloneros existentes en las rías gallegas pueden desarrollar actividad extractiva en estos momentos, mientras que los bancos marisqueros continúan inoperativos. La reapertura supone un pequeño balón de oxígeno para uno de los sectores más importantes de Galicia, que lleva semanas afectado por restricciones derivadas de la proliferación de microalgas tóxicas. No obstante, los productores siguen pendientes de la evolución de los análisis realizados por Intecmar, que determinarán si en los próximos días pueden recuperarse nuevas zonas de cultivo.

Casi un mes desde el cierre

La actual crisis se remonta al pasado 18 de mayo, cuando Intecmar decretó el cierre de la extracción de mejillón en Galicia debido a la presencia de Dinophysis acuminata, una microalga responsable de la denominada marea roja. Aunque Galicia registra habitualmente episodios de este tipo tanto en primavera como en otoño, la magnitud de los cierres durante las últimas semanas ha tenido un impacto especialmente notable en el sector mejillonero.

Los mejillones son animales filtradores que se alimentan de fitoplancton presente en el agua. Durante los episodios de marea roja pueden ingerir determinadas microalgas capaces de producir toxinas que quedan acumuladas en su organismo. En el caso de Dinophysis acuminata, las toxinas no suponen ningún riesgo para los propios bivalvos, pero sí pueden provocar problemas de salud en las personas que los consuman si superan los niveles permitidos. Entre los síntomas más habituales figuran náuseas, diarrea, vómitos y dolor abdominal.

Por este motivo, las autoridades aplican cierres preventivos de las zonas de producción hasta que los análisis confirman que el producto vuelve a ser apto para el consumo humano. Se trata de una medida de seguridad alimentaria que busca garantizar que los moluscos lleguen al mercado en condiciones óptimas.

Mientras tanto, el sector espera que las reaperturas anunciadas en la ría de Arosa sean el inicio de una recuperación gradual de la actividad. Por ahora, sin embargo, la situación sigue siendo excepcional: 47 de los 52 polígonos de mejillón de Galicia permanecen cerrados y la marea roja continúa condicionando la producción en las principales rías de la comunidad.

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