Manuel Reija, lotero que irá a juicio por quedarse presuntamente con un boleto premiado

Manuel Reija, el lotero de La Coruña condenado por quedarse el boleto premiado

¿Quién cobrará el boleto premiado con 4,7 millones de euros que se quedó el lotero Manuel Reija?

El legítimo propietario, José Luis Alonso, falleció 18 meses después de ganar el premio sin saber que era millonario

El 30 de junio de 2012, un premio de la Primitiva de 4,7 millones de euros caía en La Coruña. Lo que debería haber sido una explosión de alegría para una familia de la ciudad herculina, terminó destapando la peor cara de la codicia y abriendo uno de los misterios judiciales más enrevesados de España.

Catorce años después, la justicia ha dictado por fin su veredicto este jueves, 12 de junio, desmantelando una mentira que duró más de una década. El lotero Manuel Reija, dueño de la Administración de lotería de San Agustín donde se comprobó la Primitiva, ha sido condenado a tres años y medio de cárcel por apropiarse del boleto premiado, a falta de posibles apelaciones ante el Tribunal Supremo.

Además lo inhabilita para el ejercicio de cualquier profesión relacionada con la actividad de Loterías y Apuestas del Estado durante el tiempo de la condena. Lo considera autor de un delito de estafa agravada, con la concurrencia de la atenuante de dilaciones indebidas. «Actuó con ánimo de lucro, creando una falsa certeza en la víctima sobre la inexistencia del premio, lo que le permitió quedarse con el boleto y su correspondiente premio», se puede leer en la sentencia.

La Audiencia Provincial de La Coruña determina también quién es su legítimo dueño: José Luis Alonso, un vecino que falleció dieciocho meses después de aquel 30 de junio sin saber que era millonario. Él mismo había acudido a la ventanilla de Manuel Reija a revisar sus números, sin imaginarse que sería engañado por el lotero, que le ocultó el premio para quedárselo.

El destino final de los 4,7 millones

¿Quién se quedará entonces con los 4.722.337,75 euros? La Audiencia especifica que, determinada la titularidad del boleto, no puede entregárselo directamente a la viuda e hija del acertante, personadas en el juicio como acusación, «pues el mismo debe ser entregado a su legítimo poseedor». «Pero al haber fallecido el titular legítimo del mismo, este boleto y su derecho a cobro deben ir a parar a la masa hereditaria» de su propietario, por lo que se procederá «en virtud de sus disposiciones testamentarias».

Esto significa que el dinero irá a la masa hereditaria, que se refiere al conjunto de todos los activos (bienes muebles e inmuebles, dinero, inversiones) y los pasivos (deudas y obligaciones pendientes, como por ejemplo la hipoteca o algún préstamo) que pertenecían al fallecido y que serán transmitidos a sus herederos. Por tanto, tendrán que presentar su testamento. Una vez validado el documento y siempre y cuando no se recurra la sentencia, será la estricta última voluntad del verdadero ganador la que dicte, catorce años después, la repartición definitiva de esa fortuna que él nunca llegó a disfrutar.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas