El 92% de las familias gallegas pide poner límites a la tecnología en las aulas
El 92 % de las familias pide un cambio en las aulas: Galicia prepara una ley para poner límites a la tecnología
Además consideran adecuado establecer restricciones para impedir el acceso a las redes sociales de los menores de 16 años
El debate sobre el impacto de las pantallas en la educación y el acceso de los menores a las nuevas tecnologías sigue ganando protagonismo en España. En este sentido, una amplia mayoría de las familias gallegas reclama una mayor regulación del uso de la tecnología en las aulas. Según una encuesta elaborada por el Instituto Gallego de Estatística (IGE), el 92,2 % considera importante que exista una ley específica que ordene el empleo de herramientas digitales en la enseñanza.
Los datos se han dado a conocer este jueves coincidiendo con el anuncio de la Xunta de que la futura Ley de Educación Digital de Galicia se encuentra ya en su fase final de tramitación. El estudio, realizado a más de 1.100 familias con hijos escolarizados, refleja una preocupación creciente por el papel que desempeñan las tecnologías en el aprendizaje y por la necesidad de establecer reglas claras en un contexto marcado por la expansión de la inteligencia artificial, los dispositivos móviles y las plataformas digitales.
Una ley para regular móviles y la IA
Uno de los datos más llamativos de la encuesta es el relacionado con las redes sociales. El 93 % de las familias considera adecuado establecer restricciones para impedir el acceso de los menores de 16 años a estas plataformas. Además, más de la mitad de los hogares utiliza habitualmente herramientas de control parental para supervisar la actividad digital de los menores. Este porcentaje supera el 60 % entre las familias con hijos en Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria.
El consejero de Educación, Román Rodríguez, explicó que la futura normativa pretende abordar de forma integral los retos que plantea la transformación digital de la enseñanza.
La ley incluirá cuestiones relacionadas con el uso de la inteligencia artificial en los centros educativos, la protección de datos del alumnado, el derecho a la desconexión digital y la realización de exámenes virtuales, entre otros aspectos.
Según señaló el responsable autonómico, el objetivo es crear un marco normativo que aporte seguridad tanto a docentes como a estudiantes y familias ante una realidad tecnológica que evoluciona a gran velocidad.
Apuesta por un modelo híbrido
Pese a la demanda de regulación, la encuesta revela que las familias no rechazan la digitalización de la enseñanza. De hecho, el 86,6 % apuesta por un modelo híbrido que combine recursos tecnológicos con métodos tradicionales de aprendizaje.
La valoración general sobre la integración de las herramientas digitales en las aulas es positiva. Más del 73 % considera que las actividades digitales están adecuadamente integradas con el resto de tareas escolares y una proporción similar valora favorablemente el uso que hace el profesorado de estas herramientas para apoyar el aprendizaje. Asimismo, el 65% cree que las iniciativas de digitalización han contribuido a mejorar las competencias digitales de los estudiantes.
No obstante, la encuesta también refleja algunas inquietudes. Aunque algo más de la mitad de las familias considera adecuado el tiempo que sus hijos dedican a tareas digitales, un 30 % cree que es excesivo. La principal demanda de los encuestados pasa por reforzar la formación sobre el uso educativo de la tecnología y la seguridad digital. Más del 63% reclama más información y orientación en este ámbito. También solicitan una mayor formación para las propias familias, más apoyo al profesorado y normas más claras sobre el uso de los teléfonos móviles en los centros educativos.
Los datos muestran además el elevado grado de implantación de las herramientas digitales en el sistema educativo gallego. Casi el 65 % del alumnado utiliza tecnologías digitales de forma frecuente o muy frecuente durante su jornada escolar, especialmente en Bachillerato, Formación Profesional y Secundaria.
Por otra parte, el 98,4 % de las familias utiliza aplicaciones de comunicación con los centros educativos, como AbalarMobil, que reciben una valoración ampliamente positiva por parte de los usuarios. La encuesta también confirma el alto nivel de digitalización de los hogares gallegos. El 99,3 % dispone de acceso a internet y más de ocho de cada diez cuentan con algún dispositivo electrónico destinado al uso escolar.
Con estos datos sobre la mesa, la Xunta encara la recta final de una ley que pretende responder a una de las grandes cuestiones que preocupan a familias, docentes y expertos: cómo aprovechar las ventajas de la tecnología sin que las pantallas acaben imponiéndose al proceso educativo.