Pazo de Meirás en Sada
Los Franco vacían el Pazo de Meirás: retiran más de 400 muebles y objetos tras la sentencia del Supremo
Un proceso que ha obligado incluso a suspender las visitas previstas este viernes al Pazo de Meirás para facilitar las labores
La familia Franco ha iniciado la retirada de las pertenencias de su propiedad del Pazo de Meirás, en el municipio coruñés de Sada, después de que la Justicia confirmase de forma definitiva que el inmueble pertenece al Estado. El traslado afecta a más de 400 piezas, entre muebles, elementos decorativos y otros bienes que no fueron reclamados por la Abogacía del Estado durante el procedimiento judicial sobre el contenido del histórico edificio. La operación llega meses después de que el Registro de la Propiedad inscribiese oficialmente el Pazo de Meirás a nombre del Estado.
El Alto Tribunal ratificó que el Pazo estuvo destinado desde 1938 al servicio de la Jefatura del Estado y rechazó los recursos presentados por los hermanos Martínez-Bordiú Franco. La Sala de lo Civil concluyó además que la familia no pudo adquirir la propiedad por usucapión, ya que el inmueble continuó prestando servicio a la Administración hasta la década de los noventa y no había transcurrido el plazo legal necesario para consolidar su titularidad.
Denuncia un «expolio» por la retirada
La retirada de estos bienes ha provocado una dura reacción de la Comisión por la Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de La Coruña, que califica la actuación de la familia Franco como un «expolio» realizado con la «complicidad» del Estado y la «total pasividad» de la Xunta de Galicia.
La entidad sostiene que entre las más de 400 piezas que están abandonando el Pazo existen numerosos bienes vinculados directamente a la etapa en la que Francisco Franco utilizó la residencia, y considera que el Estado no defendió adecuadamente su titularidad durante el proceso judicial.
Según denuncia la comisión, la empresa contratada por los herederos del dictador continúa con los trabajos de desmontaje y extracción de los objetos, una circunstancia que ha obligado incluso a suspender las visitas previstas este viernes al Pazo de Meirás para facilitar las labores.
La retirada de estas pertenencias reabre así la controversia sobre el patrimonio ligado al Pazo de Meirás, uno de los símbolos más representativos del legado del franquismo en España y cuya recuperación por parte del Estado fue considerada un hito en las políticas de memoria democrática.