La paradoja de Galicia: tiene la autopista más barata de España y también una de las más caras
La paradoja de Galicia: tiene la autopista más barata de España y también una de las más caras
El informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) analiza las tarifas de todas las autopistas del país, pone de relieve esas desigualdades y dibuja un mapa de grandes contrastes
El precio de utilizar una autopista en España depende mucho más que de los kilómetros recorridos. La comunidad por la que se circule, la concesión de la infraestructura, el momento del viaje o incluso el método de pago pueden hacer que la factura se dispare o se reduzca considerablemente.
Un nuevo informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que analiza las tarifas de todas las autopistas del país, pone de relieve esas desigualdades y dibuja un mapa de grandes contrastes. En ese escenario, Galicia ocupa un lugar singular al concentrar dos de los extremos de la clasificación: alberga la autopista más barata de España por coste por kilómetro y, al mismo tiempo, una de las más caras para realizar un recorrido completo.
Entre las más caras y las más baratas
La AP-9 vuelve a situarse en el centro del debate. Apenas unos días después de que el traspaso de la Autopista del Atlántico a la Xunta iniciase su recorrido definitivo tras su publicación en el BOE, un nuevo informe pone cifras a una de las principales reivindicaciones de Galicia: el elevado coste de sus peajes.
Un estudio elaborado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que analiza las tarifas de todas las autopistas de peaje españolas, sitúa nuevamente a la AP-9 entre las vías más caras del Estado para quienes realizan el recorrido completo entre Ferrol (La Coruña) y Tui (Pontevedra). Cruzar Galicia de norte a sur por esta autopista supone desembolsar 28,10 euros, una cifra únicamente superada por la AP-68, que conecta Bilbao y Zaragoza y cuyo peaje alcanza los 39,90 euros.
El informe revela, sin embargo, que el elevado precio final de la AP-9 no responde a que tenga una de las tarifas por kilómetro más altas. De hecho, recorrer esta vía cuesta alrededor de 12 céntimos por kilómetro, por debajo de la media española, situada en 17 céntimos. La diferencia radica en su longitud, ya que supera los 220 kilómetros y conecta las principales ciudades del eje atlántico gallego.
La otra cara de la moneda, según el mismo informe, es la AG-57, que une Puxeiros con Baiona, es la autopista más barata de España, con un coste de apenas seis céntimos por kilómetro. Muy cerca aparece la AG-55, entre La Coruña y Carballo, donde el precio asciende a siete céntimos por kilómetro, convirtiéndose en la segunda más económica del país.
Ambas infraestructuras autonómicas mantienen unas tarifas muy inferiores a la media nacional y evidencian el fuerte contraste existente dentro de la propia red gallega de autopistas. También la AP-53, entre Santiago y el Alto de Santo Domingo, presenta un coste por kilómetro similar al de la AP-9, situado en torno a los 12 céntimos.
Diferencias de hasta un 750 por ciento
El análisis de AEA concluye que las diferencias de precio entre unas autopistas y otras pueden alcanzar el 750 %, ya que el importe del peaje no depende únicamente de la distancia recorrida. En más de la mitad de las autopistas españolas existen tarifas variables que cambian según la franja horaria, la época del año o incluso el método de pago utilizado.
Algunas vías aplican importantes descuentos durante la madrugada, mientras que otras incrementan notablemente sus precios durante los meses de verano o en Semana Santa. En determinadas autopistas, además, los usuarios pueden beneficiarse de rebajas por utilizar el telepeaje e incluso circular gratuitamente durante determinadas horas de la noche.
Aunque la AP-9 figura entre los recorridos completos más caros de España, las autopistas con el mayor coste por kilómetro se encuentran lejos de Galicia. El informe sitúa en primer lugar a los túneles de Artxanda, en Bilbao, donde el precio alcanza los 51 céntimos por kilómetro. Les siguen los túneles del Cadí, en Cataluña, con 49 céntimos, y los de Vallvidrera, también en territorio catalán, con 31 céntimos.
Mientras continúa el debate institucional sobre el futuro de la AP-9, los datos de AEA vuelven a reflejar una singular paradoja: Galicia reúne la autopista más barata de España y, al mismo tiempo, una de las más caras para quienes necesitan recorrer la comunidad de extremo a extremo.