El 'Entroido' gallego que representa a España en un desfile internacional
Santiago vive una escena insólita en septiembre: 500 personas toman las calles con trajes de 'Entroido'
Una oportunidad para contemplar reunidas en un mismo lugar algunas de las manifestaciones más singulares del carnaval gallego, que habitualmente solo pueden disfrutarse desplazándose hasta sus municipios de origen
Santiago de Compostela ha dejado este fin de semana unas imágenes insólitas para estas fechas al convertirse en escenario de una de las tradiciones más características de Galicia. Turistas, peregrinos y vecinos que se encontraban en la capital gallega se toparon con un desfile lleno de color y música, protagonizado por máscaras, trajes tradicionales y personajes de Entroido (carnaval) llegados desde distintos puntos de la comunidad.
La comitiva recorrió las principales calles del casco histórico hasta la Plaza del Obradoiro, donde la celebración sorprendió a quienes paseaban por el corazón de la ciudad. Una oportunidad para contemplar reunidas en un mismo lugar algunas de las manifestaciones más singulares del carnaval gallego, que habitualmente solo pueden disfrutarse desplazándose hasta sus municipios de origen.
Veinticinco entroidos toman Santiago
La provincia de Orense tuvo un especial protagonismo en el desfile, con la presencia de algunos de sus entroidos más conocidos, como los de Xinzo de Limia, Verín, Viana do Bolo, Laza, Manzaneda, Maceda y Vilariño de Conso.
Junto a ellos desfilaron personajes y tradiciones menos conocidas fuera de sus localidades de origen, como las Bonitas de Sande, los Vellaróns de Riós, los Follateiros de Lobios, los Felos e Madamas de Esgos, las Madamitas e Madamitos de Entrimo o los Cabreiros de Muíños.
También estuvieron presentes manifestaciones de las otras tres provincias gallegas. Desde La Coruña y Pontevedra llegaron los Xenerais da Ulla, mientras que Pontevedra aportó además las Madamas e Galáns de Cobres, el Entierro de la sardina de Marín y los Mudados de Ribadetea. La provincia de Lugo estuvo representada, entre otros, por el Entroido de Foz y los Ribeirao de Santiago de Arriba, procedentes de Chantada. A ellos se sumaron los Gallos de la Mezquita, el Entroido de Mugares, el Fulión de Buxán, el Toro y el Gigante de Celavante y los Samede de Paderne, completando un desfile que convirtió durante unas horas las calles de Compostela en un escaparate de las tradiciones carnavalescas gallegas.
La presencia de estos personajes no pasó desapercibida entre quienes se encontraban en Santiago. Los turistas y peregrinos que paseaban por el casco histórico se toparon con una escena completamente diferente a la habitual en esta época del año.
Una estrategia de desestacionalización
La iniciativa, promovida por Turismo de Galicia, se enmarca en la estrategia de desestacionalización turística de la Xunta. La intención es mostrar que algunas de las tradiciones más características de la comunidad pueden convertirse también en un atractivo para los visitantes fuera de los meses en los que habitualmente se celebran.
El desfile sirve además como escaparate para los municipios de origen de cada entroido. La posibilidad de contemplar juntos en Compostela personajes que normalmente aparecen separados por decenas de kilómetros permite acercar estas tradiciones a quienes visitan Galicia y despertar su interés por conocerlas directamente durante sus celebraciones.
Cinco de los carnavales gallegos participantes cuentan, además, con la declaración de Fiesta de Interés Turístico, dentro de un conjunto de manifestaciones que forman parte del patrimonio festivo gallego.
Así, por unas horas, Santiago adelantó el carnaval y ofreció una de esas imágenes capaces de sorprender incluso a quienes ya conocen la ciudad: la Plaza del Obradoiro y las calles de su casco histórico llenas de máscaras y personajes de Entroido en pleno septiembre.