Esta es una de las cascadas más altas de Galicia y cae directamente sobre el océano
Esta es una de las cascadas más altas de Galicia y cae directamente sobre el océano
Un salto de agua especialmente singular por su tamaño, por su carácter estacional y, sobre todo, por el lugar en el que termina su recorrido
Galicia es tierra de ríos y también de cascadas. Las llamadas fervenzas forman parte del paisaje de la comunidad gallega y algunas se han convertido en auténticos reclamos turísticos, como la Fervenza del Ézaro, que cae directamente sobre el río Xallas, o la Fervenza de Vilagocende. Otras llaman la atención por el lugar en el que se encuentran y por la forma en la que el agua completa su recorrido.
En la costa de Cedeira, en la provincia de La Coruña, se encuentra una de las cascadas más altas de Galicia que se precipitan hacia el mar. Tiene unos 72 metros de caída y su aspecto cambia notablemente en función de las lluvias. Además, cuenta con la particularidad del paisaje que la rodea, con una pequeña playa de arena negra, una singular formación geológica y un mirador desde el que se contempla este tramo de la costa coruñesa. Todo ello convierte el lugar en un rincón especialmente curioso del litoral gallego.
Una caída en el mar de 72 metros
En la costa de Cedeira, muy cerca de San Andrés de Teixido, el agua se abre paso entre los acantilados de A Capelada hasta precipitarse hacia el mar desde una altura de unos 72 metros. Es la Fervenza de Teixidelo, una de las cascadas más altas de Galicia y también una de las más singulares por el lugar en el que termina su recorrido.
A diferencia de muchos de los grandes saltos de agua gallegos, esta cascada cae prácticamente sobre el océano, en un paisaje de fuertes desniveles en el que el sonido del salto se mezcla con el del oleaje. La Fervenza de Teixidelo es además un salto estacional. Durante buena parte del año el escaso caudal del arroyo hace que pase mucho más desapercibida, pero después de los periodos de lluvia el agua baja con mayor fuerza y permite contemplar la cascada en todo su esplendor.
El arroyo de Teixidelo recorre aproximadamente dos kilómetros por un terreno marcado por un fuerte desnivel. En su tramo final alcanza el acantilado y se precipita en una caída de unos 72 metros antes de completar su recorrido hacia la costa. Esta medida sitúa a Teixidelo entre las grandes cascadas gallegas y por encima de los aproximadamente 70 metros que tradicionalmente se atribuyen a la Fervenza do Toxa, en Silleda, considerada durante años una de las mayores de Galicia.
La cascada también está vinculada a una curiosidad geológica. Unos metros antes de la caída existe una grieta por la que parte del agua del regato se introduce en el subsuelo y continúa su recorrido de forma subterránea. Cuando el caudal es elevado, la fisura no puede absorber toda el agua. El exceso continúa por la superficie y acaba formando la espectacular caída de Teixidelo.
Esta circunstancia explica también el carácter cambiante de la cascada. No siempre presenta el mismo aspecto y la lluvia tiene un papel fundamental para determinar la cantidad de agua que alcanza el salto. Por ello, la época más favorable para contemplarla es la de mayor pluviometría, cuando el arroyo lleva suficiente caudal para que la cascada pueda apreciarse con toda su fuerza.
Otra de las rarezas de Galicia
A poca distancia de la cascada se encuentra la playa de Teixidelo, también conocida como Area Negra, un pequeño arenal que rompe por completo con la imagen habitual de las playas gallegas. Aquí la arena es de color oscuro, casi negra.
El tono no procede de un antiguo volcán ni de materiales volcánicos, sino de la erosión de antiguas rocas metamórficas, principalmente pizarras y esquistos. Durante miles de años, la acción del agua y del mar ha ido fragmentando estos materiales hasta generar el característico sedimento oscuro que cubre el arenal.
En la zona también se encuentra la falla de Teixidelo, una estructura geológica que atraviesa este paisaje y que puede apreciarse en el entorno de la cascada y de la playa. El valle conserva además características relacionadas con su evolución geológica y con antiguos procesos de modelado del relieve, lo que explica la peculiar configuración de esta parte de la costa.
Es precisamente esta combinación de diferente paisajes la que convierte a Teixidelo en un lugar especialmente singular dentro del litoral gallego.