El Pazo más visitado de Galicia y no es el de Oca
Este es el pazo más visitado de Galicia y no es el de Oca; un lugar ideal para ver este verano
Estas residencias señoriales, construidas entre los siglos XVII y XIX, han sido testigos del devenir histórico y cultural de Galicia
Los pazos gallegos son mucho más que antiguas casas señoriales. Estas construcciones, típicas del rural gallego entre los siglos XVII y XIX, representan la identidad histórica, social y cultural de Galicia.
Construidos generalmente por la nobleza o por familias hidalgas, los pazos fueron centros de poder local, organización económica, vida social y creación cultural.
Más allá de su función como residencias, contaban con capillas, molinos, bodegas, huertas y, a través de ellos, se vertebró gran parte del tejido rural de Galicia, y muchos estuvieron ligados a hechos históricos relevantes, así como a figuras clave de la cultura y la literatura gallega.
Hoy, reconvertidos en espacios de uso turístico, cultural o privado, los pazos permiten a los visitantes descubrir otra Galicia. Aunque el Pazo de Oca ha sido durante años el más conocido y fotografiado, hay otro que en los últimos tiempos ha captado la atención de miles de visitantes, convirtiéndose en el pazo más visitado de Galicia
Este es el pazo más visitado
En la comarca del Sar, entre Padrón y Santiago de Compostela, se encuentra uno de los enclaves arquitectónicos más singulares de la comunidad: el Pazo do Faramello.
Considerado hoy el pazo más visitado de Galicia, esta joya barroca con más de 300 años de historia se oculta tras una frondosa fraga.
Fundado en 1710 por el noble genovés Bartolomé Piombino Farcinetti, el Pazo do Faramello fue en origen la sede de la Real Fábrica de Papel, la primera de Galicia y la única con privilegio para imprimir documentos oficiales bajo la Corona Real.
Hoy, este legado industrial convive con un extenso patrimonio natural de casi 40 hectáreas. Entre sus atractivos destacan los jardines franceses del siglo XIX, viñedos, frutales, restos del castro celta de la Reina Lupa, molinos, una fraga autóctona y una capilla barroca consagrada en 1727.
Un legado cargado de historia
El Pazo do Faramello ha sido escenario de episodios históricos como la resistencia a las tropas napoleónicas en 1808 o la impresión de pasquines en gallego, uno de los primeros usos escritos del idioma tras la Edad Media. También fue residencia estival de Alfonso XIII y del infante Luis de Baviera.
Autores como Rosalía de Castro, Emilia Pardo Bazán y Camilo José Cela reconocieron su valor literario y paisajístico.
Actualmente, el pazo se puede visitar mediante recorridos guiados. Las visitas permiten descubrir tanto las estancias interiores como los jardines, terrazas y hasta un ‘jardín del recuerdo’, dedicado a las víctimas del accidente de Angrois.
El pazo permanece abierto al público mediante visitas guiadas que deben reservarse con antelación a través de su página web oficial. Los recorridos tienen una duración aproximada de hora y media y se realizan en grupos reducidos para preservar la tranquilidad del entorno.