Ecomuseo Forno do Forte

Eco- Museo Forno do FortePáginas gallegas

Esta es la capital gallega de la alfarería que ha hecho del barro una forma de vida

Este arte ancestral ha resistido al paso del tiempo y sigue siendo el alma de esta parroquia de la Costa de la Muerte

Enclavado en el interior del municipio de Malpica de Bergantiños, en plena Costa de la Muerte, se encuentra uno de los mayores tesoros culturales de Galicia.

Se trata de una pequeña parroquia coruñesa, cuna de la alfarería gallega, gracias a la cual se ha convertido en mucho más que un destino turístico. Este arte ancestral ha resistido el paso del tiempo y sigue siendo el alma de una comunidad que ha hecho del barro una forma de vida y de expresión artística.

Una tradición con siglos de historia

Se trata de Buño, una parroquia de Galicia que no se entiende sin su legado oleiro. Sus raíces alfareras se remontan al siglo XVI, concretamente al año 1510, cuando aparece por primera vez documentada la ocupación de oleiro (alfarero en español) en registros históricos.

Desde entonces, se ha ido transmitiendo este saber, moldeando con sus manos objetos utilitarios esenciales para el día a día como jarras, platos y cazuelas, todos fabricados con la tierra local.

Durante siglos, la alfarería fue el motor económico de la zona. De hecho, Buño logró abastecer a gran parte del noroeste peninsular de utensilios de cocina hasta bien entrada la década de los 80 del siglo XX. Por aquel entonces, existían más de un centenar de talleres activos en la región. Sin embargo, la irrupción de materiales industriales como el plástico provocó una crisis que llevó a la mayoría de los artesanos al desempleo o al abandono del oficio.

A pesar de esta decadencia generalizada en Galicia, Buño supo reinventarse. A finales del siglo XX comenzó una recuperación del oficio.

Este resurgir no solo rescató técnicas ancestrales, sino que las adaptó a los nuevos tiempos con diseños contemporáneos, incorporando piezas decorativas, juegos de café, hórreos en miniatura y artículos dirigidos al turismo cultural.

Alfarero realizando una pieza de buño

Alfarero realizando una pieza de buñoPáginas gallegas

Este esfuerzo colectivo fue reconocido oficialmente en 2007, cuando la Asociación Oleira de Buño recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, un galardón que premió siglos de tradición, resiliencia y creatividad.

Epicentro del arte oleiro

Cada verano, Buño celebra su legado con la Mostra da Olería, un evento declarado de Interés Turístico Nacional. Durante estos días, el pueblo se transforma en un escaparate cultural donde convergen tradición y modernidad. Exposiciones, talleres, conciertos, rutas guiadas y actividades infantiles convierten esta fiesta en una experiencia total que atrae a visitantes de toda Galicia y del resto de España.

Pero además, para quienes quieran adentrarse aún más en esta tradición, el Eco-Museo Forno do Forte ofrece una visión completa del oficio. Este espacio museístico recrea la vida de una familia alfarera de los años 50, con talleres, hornos y viviendas originales. Además, permite al visitante interactuar con las herramientas y técnicas utilizadas durante siglos, haciendo de esta visita una experiencia sensorial y educativa.

Buño no es solo alfarería. Su entorno natural y su gastronomía local hacen de este rincón gallego un lugar ideal para una escapada diferente. Los talleres abiertos al público permiten a los viajeros adquirir piezas y presenciar en directo el proceso artesanal.

Buño es, sin duda, la capital gallega de la alfarería, en donde todavía el barro sigue hablando en Galicia gracias a los oleiros, guardianes de un legado con siglos de historia.

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