Este es el mineral que Galicia proporcionó a la industria armamentística mundial hasta 1958

Este es el mineral que Galicia proporcionó a la industria armamentística mundial hasta 1958Ayuntamiento de Quiroga

La mina de Galicia que abasteció a la industria armamentística mundial hasta 1958

Fue el yacimiento de antimonio más importante de España durante más de medio siglo

Durante más de medio siglo, la mina de Vilarbacú, en el municipio de Quiroga (Lugo), fue el yacimiento de antimonio más importante de España.

Su explotación, que se extendió desde 1896 hasta 1958, alcanzó su auge en las dos guerras mundiales y la Guerra Civil española, cuando este mineral resultaba esencial para endurecer el plomo y el estaño en la fabricación de municiones.

La explotación minera en auge

Las minas de Vilarbacú (Lugo) representan un capítulo fundamental en la historia minera de España, especialmente en la extracción de antimonio, un mineral clave en la industria armamentística de las dos guerras mundiales.

La extracción de antimonio en Vilarbacú vivió su primer gran apogeo durante la Primera Guerra Mundial. Entre 1915 y 1918, la producción anual alcanzó las 400 toneladas, destinadas a la industria metalúrgica catalana y vasca. El mineral era transportado en tren desde la estación de San Clodio, en Quiroga, antes de embarcarse en Vigo rumbo a Barcelona y Bilbao.

En la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, la demanda volvió a dispararse. En 1938, una empresa vasca tomó el control de la explotación, introduciendo avances tecnológicos como un taller de concentración por flotación y hornos de oxidación.

La producción llegó a 270 toneladas anuales, y el yacimiento empleó a cerca de 150 trabajadores, incluidas 16 mujeres encargadas del lavado del mineral.

El alto coste del transporte y el agotamiento del mineral llevaron al cierre definitivo en 1958. Sin embargo, las marcas de la actividad minera aún son visibles en el territorio: restos de edificaciones, túneles, lavaderos y hornos de óxido forman parte del legado de esta explotación.

El yacimiento convertido en ruta

Hoy en día, quienes deseen descubrir este fragmento olvidado de la historia pueden recorrer la Ruta de las Minas de Vilarbacú. Se trata de un sendero circular de 8,5 kilómetros entre pizarras, cuarcitas y vestigios de la minería del antimonio.

La explotación minera ha dejado su huella en el paisaje, con dos grandes cortas, varias calicatas y hasta siete niveles de galerías. Aunque en su momento hubo seis socavones, en la actualidad solo son visibles dos. Además, aún pueden apreciarse vestigios del lavadero de mineral, los hornos donde se producía óxido y la histórica Casa de las Minas.

El itinerario parte de los antiguos talleres mineros y asciende hasta las bocaminas, desde donde se divisan panorámicas impresionantes de Trevinca, Aquilianos, Ancares e incluso Las Médulas.

Aunque hoy en día la actividad ha cesado, el legado de esta explotación sigue presente en el paisaje y en la memoria colectiva de la región.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas