Representantes de la Federación Vecinal de Vigo presentan alegaciones contra el nuevo trazado de la A-52
Polémica en Vigo entre vecinos y Abel Caballero por el nuevo trazado de la A-52
La federación vecinal ha presentado 2.000 alegaciones al proyecto de Transportes
El Ministerio de Transportes hizo público el pasado mes de diciembre el proyecto del futuro tramo de la autovía A-52 para conectar O Porriño y Vigo, en la provincia de Pontevedra. El objetivo de la obra es intentar acabar con la elevada peligrosidad existente con el trazado actual, uno de los tramos de carretera más peligrosos de España y que tiene zonas limitadas a 60 kilómetros por hora.
El principal problema con el que se ha encontrado esta iniciativa es la fuerte oposición vecinal debido al impacto en la zona de esta actuación. El alcalde vigués, Abel Caballero (PSOE), ha asegurado que se va a hacer «sí o sí», pese a la oposición de «unos poquitos vecinos».
Esta actuación busca crear una alternativa mediante la construcción de un túnel. La nueva variante tiene una longitud de 6,2 kilómetros y se desarrolla en los municipios de O Porriño, Mos y Vigo. El Ejecutivo central indica que «el plazo de obra se puede estimar en unos cuatro años, estableciendo el año 2030 como el de puesta en servicio».
Críticas vecinales
La Federación de Asociaciones de Vecinos Eduardo Chao de Vigo ha avisado de que el nuevo trazado de la A-52 entre Vigo y O Porriño genera un rechazo «masivo» entre las parroquias y ha lamentado que el alcalde vigués «ignora» a los vecinos que sufrirán expropiaciones y el daño al patrimonio natural.
Trazado del nuevo túnel de la A-52 en Vigo
La entidad ha explicado que «si realmente quieren mejorar la seguridad en la A-55 hay alternativas más sostenibles y que respetan el medioambiente», como la supresión del peaje de la AP-9 en ese tramo, que discurre paralelo a la autovía. La federación vecinal ha presentado unas 2.000 alegaciones y la plataforma Bembrive en Pé ya ha reunido unas 8.000.
Postura de la Xunta
La Xunta considera que es necesario liberar el peaje de la AP-9 en el tramo entre Vigo y O Porriño y también ha demandado «alternativas» para el trazado de la ampliación de la A-52.
La conselleira de Infraestructuras, María Martínez, ha pedido «escucha activa» a todas las administraciones implicadas, como los ayuntamientos de Vigo, Mos y O Porriño, aludiendo a la posibilidad de buscar «alternativas adicionales» al actual trazado planificado, «que parece que no consigue la conformidad» de todos los vecinos.
Vigo: se hará «sí o sí»
El alcalde de Vigo, Abel Caballero (PSOE), se ha mostrado tajante con las críticas que han surgido sobre el proyecto de un nuevo trazado en la A-52.
Ha asegurado que se va a hacer «sí o sí», pese a la oposición de «unos poquitos vecinos» o al rechazo «del PP y del BNG», y ha advertido: «Si alguien cree que por protestar van a parar la autovía y nos van a llevar a la época de los carros de bueyes están equivocados, esto es Vigo».
El alcalde de Vigo, Abel Caballero
Caballero ha avisado que la carretera actual es «lenta e imposible» y, en ella, «lamentablemente muere gente», por lo que ha reiterado que «esta broma de que uno levantaba la mano y se paraban las cosas, se acabó».
La A-52, en el Congreso
El PP ha registrado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados para pedir nuevas alternativas al trazado propuesto por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para la ampliación de la A-52 hasta Vigo, «que se llevaría por delante más de 50 viviendas».
Los populares advierten de que la alternativa que el Gobierno entiende como la más recomendable para este trazado conlleva un «altísimo impacto territorial», además del corte de vías municipales y «múltiples afecciones a viaductos y aguas», según ha informado la formación en un comunicado.
Para la diputada Irene Garrido, esta alternativa «se llevaría por delante directamente más de 50 viviendas y deja una importante afección a más de 400 inmuebles».