Má allá de las playas masificadas, los parques naturales son una opción para disfrutar del verano gallego

Má allá de las playas masificadas, los parques naturales son una opción para disfrutar del verano gallegoTurismo de Galicia

Así es el Parque Natural del río Barosa, una alternativa al turismo de playa en Galicia

Cascadas, molinos y senderos en plenas Rías Bajas; una opción para escapar de la masificación en Galicia

Cuando llega el verano, muchos destinos costeros se llenan hasta el límite. Las playas abarrotadas dificultan la posibilidad de encontrar un hueco donde estirar la toalla.

Sin embargo, Galicia cuenta con diferentes espacios naturales con aguas claras y frías, bosques de robles y la posibilidad de recorrer rutas de senderismo que integran patrimonio histórico y entorno paisajístico.

En la provincia de Pontevedra existe un lugar que se convierte en una opción destacada para quienes desean disfrutar de un lugar alejado de la masificación.

Cascadas, molinos y senderos

En el municipio de Barro, a tan solo 10 kilómetros de Pontevedra se encuentra el Parque Natural del Río Barosa, Uno de los atractivos del lugar es la Fervenza con la que comparte nombre, una cascada de casi 60 metros de desnivel y cuyo caudal alcanza su máximo esplendor en otoño e invierno, cuando el río Agra, que en este tramo toma el nombre de Barosa, baja con fuerza.

En verano, su descenso escalonado forma pozas naturales en las que está permitido el baño, convirtiendo el lugar en un auténtico balneario al aire libre.

Pero no es solo el agua la que atrae a los visitantes. A lo largo del cauce se alinean 17 molinos hidráulicos, conocidos en Galicia como muiños, que forman un conjunto etnográfico. Algunos datan de la Edad Media, aunque la mayoría fueron levantados entre los siglos XVIII y XIX. Estos molinos fueron restaurados respetando la arquitectura tradicional de piedra y teja.

En la actualidad algunos se han reconvertido en bares y restaurantes donde se pueden degustar platos típicos de la cocina tradicional gallega.

El parque puede ser recorrido a través de una ruta de 6,5 kilómetros que sigue ambas orillas del río. A lo largo del camino habría que cruzar puentes de piedra, disfrutar de las vistas que proporcionan los miradores y visitar la iglesia de San Breixo, del siglo XVII, desde la que se obtiene una panorámica privilegiada del valle.

Además, este Parque Natural cuenta con zonas de merendero con mesas y barbacoas, un parque infantil, aparcamiento y áreas de descanso a la sombra lo que lo convierten en un lugar perfecto para disfrutar en familia.

Además, la proximidad del Camino Portugués a Santiago hace que el parque sea una parada habitual para peregrinos que desean refrescarse o disfrutar de un momento de tranquilidad antes de continuar su ruta.

Más allá de su belleza, el Parque Natural del Río Barosa es una alternativa perfecta para quienes buscan un rincón donde el verano se viva a otro ritmo.

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