Puente de San Rafael de Córdoba

Puente de San Rafael de CórdobaLa Voz

La presión vecinal frustra el proyectado carril bici en el puente de San Rafael

El Ayuntamiento de Córdoba contaba con fondos Edusi para acometer el proyecto

El proyecto que tenía el Ayuntamiento para construir un carril bici en el puente de San Rafael ya es definitivamente historia. La Junta de Gobierno Local ha aprobado este lunes la resolución del contrato con la empresa Obra Civil Cordobesa SA por lo que habrá que empezar de nuevo. ¿El motivo? Una vez adjudicada la obra y a la espera de la firma del acta de replanteo el consejo de distrito Sur dijo que no estaba de acuerdo con lo que se iba a hacer.

Este puente es uno de los puntos negros para las bicicletas en la capital. Sus cuatro carriles condensan un tráfico que es denso a determinadas horas del día y entre la calzada y la acera hay una barandilla baja que no es precisamente una solución para una situación de emergencia.

Al fin se decidió acometer este trabajo cuya solución pasaba por integrar el carril bici en las aceras. El Ayuntamiento encontró una subvención de los fondos Edusi que cubría buena parte de los 115.555 euros de su presupuesto. El contrato con la empresa se firmó en diciembre de 2022 y al poco comenzaron los problemas.

Antes de la firma del acta de replanteo hizo saber el consejo de distrito Sur su desacuerdo. A la empresa se le informó de «que no es posible iniciar las obras hasta que no se consensúe una solución con los representantes vecinales, porque el proyecto aprobado contempla compartir el acerado entre los peatones y las bicicletas/VMP y los representantes vecinales quieren tráfico separados». Así, el acta se firmó en sentido negativo.

Empiezan las demoras

Esta obra contaba con un plazo de ejecución de un mes. Por este motivo, y con la finalidad de ganar tiempo, adquirió parte del material necesarios y evitarse así demoras en su entrega. Por ejemplo, compraron todas las baldosas con las que se iban a pavimentar las aceras.

A los diez meses de la firma del contrato, reciben el proyecto modificado, que es aceptado por la empresa y, como ésta señala, se rompe toda comunicación con la Delegación de Movilidad del Ayuntamiento, y de todas las novedades que surgen relativas a la obra se enteran a través de los medios de comunicación.

Como pasaba el tiempo y la cosa seguía igual, Obra Civil Cordobesa solicita en marzo de 2024 la resolución del contrato y en julio de ese mismo año la vuelve a reiterar. El Ayuntamiento decide iniciar los trámites para atender la petición de la adjudicataria y en uno de los informes que se solicitan se afirma que la suspensión de la obra «debió de ser acordada por el órgano de contratación, cosa que no se llegó a realizar».

Las indemnizaciones

En enero de este año se acuerdan las condiciones para la rescisión del contrato, como son la cancelación de la garantía depositada, la indemnización por el tres por ciento de la adjudicación y el abono del mantenimiento de la garantía definitiva, lo que suponía un importe que ronda los 9.000 euros.

Pero la empresa pedía también que se le abonara el coste de la solería adquirida para obra. A esto se ha negado el Ayuntamiento aludiendo al viejo principio de riesgo y ventura, además de que «el material adquirido puede ser reutilizado en otras obras que tenga proyectadas, incluso beneficiarse del hecho de disponer de este acopio de materiales para ofrecer precios más competitivos en futuras licitaciones».

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