Operario de Sadeco realizando labores de limpieza
Córdoba mejora en la recogida de basura pero suspende en limpieza viaria, según el último estudio de Sadeco
El informe interno refleja una nota de 7,6 en recogida de residuos y 6,4 en limpieza de calles
La percepción ciudadana sobre la limpieza en Córdoba ofrece una imagen desigual. Así lo revela el informe de encuestas de satisfacción de Sadeco correspondiente al primer semestre de 2025, que refleja una mejora sostenida en la recogida de basura, frente a un estancamiento -e incluso retroceso- en la limpieza viaria. El estudio, elaborado a partir de una muestra de 1.000 residentes mayores de 18 años, fue presentado ayer por el alcalde José María Bellido, que anunció un plan de choque para «poner a Córdoba más limpia que nunca».
Según los datos, la recogida de residuos obtiene una nota global de 7,6 sobre 10, medio punto más que en 2018, impulsada por la profesionalidad del personal (8,1) y la mejora de los medios técnicos (7,7). En el lado contrario, la limpieza del entorno de los contenedores se mantiene como el punto negro del servicio, con una valoración media de 2,98 sobre 5, lo que sitúa al Distrito Sur y las zonas periurbanas como los ámbitos más deficitarios. La brecha entre los distritos mejor y peor valorados supera los 0,8 puntos, un reflejo de las diferencias territoriales que persisten a pesar de la inversión en maquinaria y flota.
Contenedores de Sadeco en una calle de Córdoba
Los indicadores de profesionalidad, puntualidad y medios empleados son los que más avanzan respecto a la serie histórica iniciada en 2018. El informe destaca un aumento de un punto en la valoración del personal y un crecimiento de medio punto en los recursos disponibles. En palabras del documento, «la eficiencia operativa está al alza gracias a la renovación de vehículos y la ampliación de plantilla». También se aprecia una reducción de las quejas por ruido durante la recogida, con una mejora de 0,4 puntos.
No obstante, el estudio advierte de un «cuello de botella» en los últimos metros del servicio, ya que ni la frecuencia de paso ni el mantenimiento de contenedores compensan la mala impresión que genera el entorno. Entre las medidas propuestas se incluyen planes de choque de limpieza alrededor de las islas de contenedores, señalización de las actuaciones y publicación de los puntos negros de suciedad en la web de Sadeco.
Diferencias entre barrios
Las diferencias por distritos son notables. Centro, Poniente-Sur y Norte-Sierra encabezan las valoraciones, con puntuaciones superiores a la media en casi todos los aspectos. En cambio, Sur, Noroeste y las áreas periurbanas Este y Oeste registran los peores índices, especialmente en limpieza del entorno, estado de contenedores y capacidad. En el caso del Distrito Sur, los vecinos perciben deficiencias en puntualidad, dotación de personal y ruido, con una nota global inferior a 3,7 sobre 5.
Para revertir esta situación, el informe recomienda refuerzos de personal tras picos de actividad, un rediseño de rutas y horarios en función de los datos de carga y tráfico y la renovación prioritaria de flota en zonas críticas. También propone un portal ciudadano de incidencias con trazabilidad, con el objetivo de resolver los avisos en menos de 48 horas.
Limpieza viaria: la asignatura pendiente
La limpieza viaria es la que peor parada sale en la encuesta. Su valoración global desciende a 6,4 puntos sobre 10, frente al 6,7 registrado en 2018. Aunque la profesionalidad del personal mejora (+0,9) y los horarios recuperan nota (+0,4), el barrido de calles y la gestión de papeleras provocan una caída generalizada en la percepción ciudadana. La cantidad y distribución de papeleras (3,09) y su estado general (3,08) son los aspectos más penalizados.
Por distritos, Poniente-Sur (3,48) y Norte-Sierra (3,45) son las zonas mejor valoradas, mientras que Sur (3,00), Poniente-Norte (3,04) y Noroeste (3,05) se sitúan en el extremo opuesto. El estudio advierte de una brecha media de 0,35 puntos entre la valoración global y la media de los aspectos evaluados, lo que indica que «los ciudadanos penalizan el eslabón más débil, aunque otros factores funcionen bien».
Zonas de ocio y pintadas: ligera mejora
En cuanto a la limpieza de zonas de ocio y retirada de pintadas, los resultados son más estables. La limpieza tras el botellón obtiene una valoración de 3,08 sobre 5, con mejor percepción en Poniente-Sur y Noroeste, y peor en Sur y Norte-Sierra. Las actuaciones contra carteles y pintadas suben hasta el 3,09, medio punto más que en la última medición, con Poniente-Norte como distrito mejor puntuado y Levante y Sur en los niveles más bajos.
Isabel Albás, con uno de los operarios encargados de limpiar las pintadas
El documento aconseja reforzar las intervenciones rápidas en marquesinas y fachadas comerciales, además de publicar las actuaciones realizadas para mejorar la percepción ciudadana.
De los datos al plan de choque
A la luz de estos resultados, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan integral de refuerzo de limpieza que comenzó el 3 de noviembre. Entre las medidas destaca el aumento de cuadrillas de limpieza intensiva, que pasan de dos a cuatro, el refuerzo del baldeo en barrios periféricos y de gran tránsito, y la instalación de 400 nuevas papeleras de tres compartimentos en el centro histórico y otros cien puntos de redistribución en barrios.
El alcalde subrayó ayer que «la situación no es buena, pero muy alejada del catastrofismo que a veces se transmite»», y pidió confianza en las medidas adoptadas. En su opinión, «la mejora debe ser visible para los ciudadanos».