Carlos Bertomeu, en Adamuz

Carlos Bertomeu, en AdamuzRG

El tren de Iryo accidentado en Adamuz contaba con menos de tres años y tuvo una revisión «muy reciente»

El presidente de la compañía califica de «raro» el descarrilamiento al producirse en recta, a velocidad moderada y en el vagón ocho del convoy

Carlos Bertomeu, presidente de Iryo, ha comparecido este lunes a las puertas del hogar del pensionista de Adamuz, donde se ha atendido a los familiares de las víctimas del siniestro ferroviario durante toda la noche. El directivo ha revelado que el tren accidentado no llega a los tres años desde que fue adquirido nuevo, es de última tecnología y había cumplido íntegramente su plan de revisiones y mantenimiento programado. «La última muy recientemente», ha precisado.

Bertomeu ha destacado las circunstancias inusuales del accidente. «Se trata de un accidente raro: no ha ocurrido en una curva, ha ocurrido en una recta; no ha ocurrido a velocidad punta, sino a una velocidad moderada para la que está preparado el tren», ha explicado.

El presidente de la compañía ha señalado además que el descarrilamiento se produjo en el vagón ocho, no en la cabeza del convoy, lo que también considera extraño. «Que ocurra en una recta y en el vagón ocho, no en cabeza, es algo extraño. Por eso hay que ponerse a disposición de la comisión para determinar qué ha pasado y, sobre todo, para que no vuelva a pasar nunca más», ha afirmado.

Bertomeu ha mostrado su consternacióny ha trasladado sus condolencias a las familias de los fallecidos, además de desear la pronta recuperación de los heridos. «Nos invade una profunda tristeza. Es un día muy duro para toda la familia de Iryo y para todos los que formamos parte de la compañía. Estamos absolutamente consternados», ha manifestado el directivo, que lleva treinta y dos años en el sector del transporte y asegura que nunca había tenido un accidente con víctimas. «Es horrible, es un drama», ha añadido.

El presidente de Iryo se ha mostrado cauto a la hora de pronunciarse sobre las causas del descarrilamiento. «Nosotros no debemos pronunciarnos y, además, no tengo criterio técnico para hacerlo. Están los expertos para eso», ha declarado, recordando que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo oficial e independiente, es la encargada de determinar qué ha ocurrido. «Este es un sector regulado y el protocolo está absolutamente establecido. Como ya ha dicho el ministro, hasta que la comisión no se pronuncie —y esto no será rápido— no se pueden sacar conclusiones», ha advertido.

La compañía se ha puesto a disposición de las autoridades y de la comisión investigadora para colaborar en el esclarecimiento de los hechos. Bertomeu ha insistido en que el objetivo principal de la investigación debe ser «que no vuelva a pasar nunca más».

El directivo ha expresado su agradecimiento al personal de emergencias, bomberos, al Ayuntamiento de Adamuz, al Ayuntamiento de Córdoba y a Adif, entre otros organismos implicados en la respuesta al accidente. «Este tipo de hechos, además de una tristeza inmensa, sacan lo mejor de las personas: la solidaridad. Todo el mundo está trabajando todavía para intentar paliar el inmenso dolor», ha destacado.

Desde Iryo se han puesto todos los medios a disposición de las autoridades, las víctimas y sus familiares. La compañía ha creado un centro de atención psicológica tanto en Adamuz como en Córdoba para quien lo necesite, incluidos los pasajeros ilesos y los tripulantes. Además, se han dispuesto autobuses y taxis para trasladar a los pasajeros a los destinos que desearan.

Colaboración y cautela

El presidente ha querido agradecer expresamente al personal de la compañía, especialmente a los cuatro tripulantes y los dos maquinistas que viajaban en el tren. «Desde el primer minuto se pusieron a ayudar y a sacar gente. Han hecho un trabajo ingente, como todos los demás», ha señalado.

Preguntado por la velocidad a la que circulaba el convoy en el momento del accidente, Bertomeu ha confirmado que era la velocidad regulada para ese tramo. «El tren acababa de salir de una estación, no era un tramo de velocidad punta», ha aclarado. Sobre el cambio de agujas existente en la zona, ha indicado que le han comunicado su presencia, aunque ha precisado que «eso no es extraño, ya que en la red de Adif suele haberlos después de casi todas las estaciones». No obstante, ha evitado pronunciarse sobre si podría estar relacionado con la causa del descarrilamiento.

Bertomeu ha concluido su comparecencia mostrando la unidad del sector ferroviario ante la tragedia. «Somos un sector unido. Condolencias a los pasajeros del Alvia. Somos una piña con Renfe en este momento. Estamos cooperando para que la investigación llegue al mejor resultado posible y para que la atención a las víctimas sea la mejor que podamos dar, que nunca será suficiente, pero sí la máxima posible», ha afirmado.

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