Carretera cortada en la provincia de Córdoba

Carretera cortada en la provincia de CórdobaLa Voz

La borrasca Leonardo sitúa a Córdoba ante un episodio de lluvias persistentes poco habitual

La provincia se adentra en un escenario meteorológico marcado por precipitaciones cosntantes, suelos saturados y vigilancia sobre el Guadalquivir

La provincia de Córdoba se adentra en un episodio meteorológico poco común tras la irrupción de la borrasca Leonardo, alimentada por un río atmosférico, un corredor de vapor de agua capaz de transportar enormes cantidades de humedad desde zonas subtropicales hasta la Península. No es un fenómeno desconocido para la ciencia meteorológica, pero sí lo suficientemente determinante como para explicar la persistencia de las lluvias previstas estos días.

Cuando este flujo húmedo impacta sobre la península y el aire se ve obligado a ascender —ya sea por la propia dinámica atmosférica o por sistemas montañosos— el vapor se condensa y da lugar a precipitaciones sostenidas, menos explosivas que las tormentas intensas, pero mucho más eficaces a la hora de cargar ríos, embalses y acuíferos.

La singularidad del episodio no reside únicamente en lo que pueda llover en unas horas, sino en la continuidad del aporte de humedad. En meteorología, estos patrones suelen generar los escenarios más vigilados porque el suelo pierde progresivamente capacidad de absorción y aumenta la escorrentía hacia la red fluvial.

Andalucía ha conocido temporales relevantes en otras ocasiones, pero los especialistas consideran especialmente sensibles aquellos episodios en los que coinciden lluvias persistentes, humedad previa del terreno y aportes continuados a las cuencas.

La geografía cordobesa obliga además a mirar más allá de la capital. Las precipitaciones en Sierra Morena, especialmente en zonas como Cardeña, Montoro o el entorno del embalse del Bembézar, alimentan con rapidez afluentes como el Guadiato, el Bembézar o el Yeguas, mientras el Guadalquivir actúa como gran eje receptor de los caudales de una cuenca extensa que también recoge aportes desde la provincia de Jaén. Por ello, el seguimiento técnico se centra en lo que ocurra aguas arriba, con especial atención a los niveles de pantanos como San Rafael de Navallana o Puente Nuevo, ya que episodios de lluvias persistentes en estos puntos pueden traducirse en aumentos del nivel del río a su paso por Córdoba horas —e incluso un día— después.

La clave de este episodio no es tanto la violencia inmediata, que dejó la psada semana Kristi, sino el patrón atmosférico que lo sustenta. Los ríos atmosféricos no siempre dejan imágenes espectaculares en forma de tormentas torrenciales, pero sí pueden derivar en situaciones más complejas desde el punto de vista hidrológico.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas