Imagen de archivo de un asentamiento chabolista
La población rumana en Córdoba sigue sin poder comunicarse
Unos talleres enseñarán a no discutir y a comunicarse de forma asertiva, además de una correcta alimentación e higiene
Con la finalidad de facilitar la integración de la población rumana en Córdoba, el Ayuntamiento ha aprobado una subvención de 30.000 euros a la Asociación Cordobesa para la Inserción Social de Gitanos Rumanos (Acisgru) que se desarrollará a lo largo de este año con el objetivo de mejorar los habitos de vida de esta población así como dotarla de las herramientas necesarias para una más correcta comunicación con el resto de la sociedad.
Esta intervención tiene previsto llegar a unas 120 personas que viven en los asentamientos chabolistas que hay en la periferia de la ciudad y la duración de la misma es hasta final de año.
Lo primero que van a aprender los beneficiarios de esta iniciativa es a tener una alimentación equilibrada y una higiene correcta. Para ello, el grueso de la subvención, en concreto 22.000 euros, se dedicarán a alimentación y a productos de higiene y limpieza. Otros 7.220 euros irán para alimentación e higiene infantil y el resto será para gastos de desplazamientos, como figura en el texto del convenio que firmará el Ayuntamiento con Acisgru.
La finalidad que busca la asociación con esta actuación es la de «favorecer el desarrollo de habilidades de comunicación asertiva aplicables en la vida cotidiana y promover una gestión positiva de los conflictos en el ámbito familiar, social e institucional», al detectarse que son éstas una de las principales carencias que presentan los rumanos que viven en Córdoba.
La alimentación y la higiene es el primero de los objetivos específicos y la asociación considera que se cumpliría si se lograra «mejorar siquiera mínimamente». El resto de fines pasan por conseguir un clima de confianza que facilite una comunicación sincera, conocer los distintos tipos de comunicación, aprender a empresarse de forma clara y respetuosa, desarrollar habilidades de escucha activa y adquirir estrategias sencillas para comunicarse con lo más habitual, como es la escuela, el centro de salud, la Administración o la asociación.
El contenido
El trabajo comenzará en los primeros días de septiembre, con un recorrido por los distintos asentamientos para detectar las necesidades más urgentes. Una vez cumplido con esto se pasará al desarrollo de los talleres, que serán en la parroquia de San Ignacio de Loyola, en el Sector Sur. Allí se abordarán cuestiones sobre cómo se habla y porqué se discute o cómo se dicen las cosas sin pelearse.También se les enseñará a hablar para defender su postura.
Por el contenido de los talleres se comprueba cuáles son las carencias que a día de hoy presenta la población rumana en Córdoba. Por ejemplo, en el taller dedicado a decir las cosas sin pelear se va a fomentar la escucha activa y a poner límites sin faltar al respeto. En el dedicado a la comunicación con entidades o instituciones, se les va a formar a «afrontar miedos y bloqueos al hablar», así como a conocer los pasos básicos para la resolución de conflictos.