American bully rescatado en Almodóvar del Río
Perros de raza american bully con las orejas cortadas: la Guardia Civil investiga a un maltratador
Los hechos han tenido lugar en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río
El Equipo de Protección de la Naturaleza (Eprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba, dentro de la operación Chibupo, ha procedido a la investigación de una persona por la comisión de un delito de maltrato animal y otro de intrusismo profesional.
El investigado se dedicaba a la cría y venta de animales de compañía: perros de distintas razas y perros de raza potencialmente peligrosa –American Bully—. La actividad la desarrollaba en una parcela de una urbanización ubicada en el término municipal de Almodóvar del Río. Carecía de las autorizaciones y registros administrativos obligatorios y no estaba dado de alta como núcleo zoológico. La exhibición y publicidad de los animales objeto de comercio las hacía a través de distintas redes sociales.
Práctica prohibida
En el caso de los perros de raza American Bully, estos se vendían habiéndole practicado el corte de orejas —otectomía— con fines estéticos. Por una parte, se colgaban imágenes de los animales siendo cachorros con las orejas intactas, haciendo mención a la camada, a la «sangre» de los parientes; por otro, ya de adultos donde aparecían con las orejas cortadas. Hay que considerar que esta práctica con una finalidad puramente estética, está totalmente prohibida.
El Eprona ha determinado que la otectomía se ha realizado sin justificación ni supervisión veterinaria. Según la Guardia Civil todo apunta a que ha sido el propio investigado quién ha llevado a cabo el corte de las orejas, praxis que pudiera provocar, además de una lesión, un sufrimiento grave innecesario a los animales que la padecen al no realizarlo un veterinario. Entre otras medidas, este corte, en caso de justificarse previamente su necesidad, debería hacerse con anestesia general.
En la inspección realizada en las instalaciones donde se albergaban los animales —entrada y registro bajo mandamiento judicial— se halló distinto material quirúrgico apto para poder realizar el corte de las orejas. Igualmente, se almacenaban gran cantidad de medicamentos veterinarios, muchos de ellos sujetos a prescripción veterinaria, de aplicación exclusiva por un profesional del ramo, sin que se justificara ni su legal adquisición ni administración.