Polígono del Guadalquivir de Córdoba
El Distrito Sur de Córdoba estalla por el abandono de sus barrios y plantea medidas contundentes
Basura acumulada, falta de limpieza, coches abandonados o ruido son algunas de las demandas del consejo de la zona
El Consejo de Distrito Sur de Córdoba ha denunciado en una nota el abandono que, a su juicio, sufren los barrios de esta zona por parte de las administraciones públicas, tanto local como central. Las organizaciones, colectivos y vecinos representados en este órgano aseguran que la falta de respuesta a sus demandas está generando un creciente malestar y advierten de que podrían adoptar «medidas contundentes» si la situación no se revierte.
Según expone el Consejo, una de las principales quejas es la inacción institucional ante la propuesta de abordar en la Mesa de Seguridad de Córdoba los problemas que arrastra el distrito desde hace tiempo. Estas dificultades abarcan cuestiones de orden público, seguridad ciudadana y el incumplimiento de ordenanzas municipales. Pese a haber remitido varios escritos a la Subdelegación del Gobierno en Córdoba y al Área de Seguridad del Ayuntamiento, afirman no haber recibido respuesta ni que se haya considerado su iniciativa.
El órgano vecinal sostiene que no permitirá que continúe el deterioro del distrito ni de la imagen que proyecta la ciudad. En este sentido, critica la gestión municipal en aspectos como la acumulación de basura, la falta de limpieza, la presencia de numerosos vehículos abandonados y los problemas derivados del ruido nocturno, especialmente por música a volumen elevado que, según indican, dificulta el descanso y la convivencia de los residentes.
El Consejo señala además varios puntos concretos donde estos problemas son recurrentes y, aseguran, conocidos por las fuerzas de seguridad. Entre ellos citan los jardines de la calle Libertador Carrera y O’Higgins, en el barrio del Guadalquivir; las terrazas ubicadas entre las calles Montoro y Loja; y la zona de San Martín de Porres.
Esta situación, añaden, está generando problemas de convivencia, malestar vecinal y un clima de creciente crispación que podría derivar en conflictos de mayor gravedad. Por ello, el Consejo de Distrito Sur reclama a las autoridades competentes que adopten medidas para dar solución a estas demandas y advierte de que, de no hacerlo, podría producirse una reacción no deseada por parte de la ciudadanía.