Pormenor de los planos de Córdoba que reparte el Imtur
El Imtur reparte unos planos de Córdoba con decenas de errores en el callejero
La edición de la Junta y el Ayuntamiento confunde apellidos y altera el nombre de las vías públicas
Las oficinas de información turística del Imtur ofrecen a los visitantes a Córdoba unos planos en los que aparece una buena parte del callejero distorsionado, con errores de mayor o menor calado que pueden arrancar la sonrisa o el estupor de un cordobés pero que al visitante le ofrece una visión de la ciudad que no se ajusta a la realidad.
La edición corresponde conjuntamente a la empresa pública Turismo de Andalucía, el Imtur y el Ayuntamiento de Córdoba y las primeras quejas han provenido del Consejo de Distrito Centro, quizás el más afectado por la alteración en el nombre de las calles. Ya este verano, su presidente, Juan José Giner, dijo por escrito a la presidenta del Imtur, Marián Aguilar, que «la primera recomendación es tirar a la papelera el trabajo hecho, devolverlo, recuperar el precio pagado en su totalidad, e incluso pedir indemnización por el tiempo perdido, y empezar bien otra vez».
Preguntada Aguilar por esta cuestión ha repondido que el problema ya estaba solucionado y este diario pudo comprobar a los pocos minutos que los planos en cuestión se seguían repartiendo en el punto de información turística de la plaza de las Tendillas.
Así, a primera vista, sorprende encontrar vías que no existen, como la avenida Campo de la Libertad, calle Solanegra o pasaje Zamora, en lugar de avenida Campo de la Verdad, calle Solariega o pasaje José Aumente Baena, conocido popularmente como pasaje Zahira.
Cambios de apellidos
Hay también casos en los que a la calle M. Rücker se le cambia el apellido por el de Buckler, más cervecero pero alejado de la realidad. Gran Vía Parque se queda sólo en Gran Vía pero a la calle Murcia se le eleva hasta el rango de avenida para sorpresa de sus vecinos.
El plano pone especial interés en que se sepa el origen nobiliario de Ricardo Martel, ya que su calle aparece como Conde Torres Cabrera Conde, con el título duplicado y carente del 'de' que en España se coloca en todos ellos.
Poner Sama Navarro en lugar de Sama Naharro era algo casi previsible, obviamente, pero no que Mateo Inurria se convierta en Mateo Urrutia o que la calle Escultor Juan de Mesa pase a ser Escultor Juan de Mena, cuando no hay constancia alguna de que el autor de 'Laberinto de Fortuna' supiese manejar las gubias.
Un viaje al pasado
Por si fuera poco, el plano que reparte el Imtur actúa también como máquina del tiempo, ya que a la hora de señalizar los edificios principales incluye el Gobierno Civil y el Gobierno Militar que no existen como tales desde hace décadas.
Aunque son muchos más los casos que se podrían añadir a esta enumeración, cerramos la misma con la grave omisión que se ha hecho en el capítulo de las iglesias fernandinas, donde se ha borrado como por arte de magia una de las más destacadas, la de San Lorenzo.