Maniobras previas a la presentación ante el público congregado del submarino de Isaac Peral
La «supuesta» llegada del submarino de Isaac Peral a Córdoba
Hoy circula por redes sociales una inocentada que detalla la llegada de Isaac Peral a Córdoba en julio de 1890, submarino incluido retratado en el río
Cierto es que el insigne marino Isaac Peral visitó Córdoba el 28 de julio de 1890, como se comprometió a hacerlo durante una parada del tren en la estación de Córdoba el día 24 durante uno de sus incontables viajes a lo largo y ancho de la geografía española recibiendo agasajos institucionales y populares como inventor del submarino netamente español. Cierto es que el Ayuntamiento cordobés tomó el acuerdo plenario de dedicarle una calle con su nombre (la antigua calle del Lodo) el día 23.
Pero lo que no llegó a producirse, ni por asomo, es el supuesto remonte del río Guadalquivir desde Sevilla hasta Córdoba, hasta arribar junto al Molino de Martos, zona que ofrecía profundidad suficiente para realizar una exhibición del sumergible. Lolo Córdoba, uno de los especialistas del grupo de facebook Historia de Córdoba en imágenes y avezado (y esto es verdad) buscador de fotografías antiguas de Córdoba, ofreciendo localización y datación de las mismas, ha sido quien se ha encargado de «parir» una inocentada que, para quienes no conocen el episodio real, es un auténtico anzuelo en el Día de los Inocentes.
El submarino de Peral atracado en el río
Para que no falte detalle y aportando elementos para dar verosimilitud a la inocentada, entre las imágenes subidas figura un supuesto recorte de una también presunta publicación, El Heraldo de Córdoba, en el que se da noticia de la llegada de Peral a Córdoba. y de la presentación del invento a los cordobeses. Eso sí, cierto es lo del agasajo por parte del Ayuntamiento y la cena en el Círculo de la Amistad, a la que siguió un baile en honor al insigne marino en dicha institución.
Supuesto anuncio de la visita de Peral a Córdoba
Pero Lolo Córdoba ha ido más allá, añadiendo una fotografía del pantalán construido ad hoc para el amarre del prototipo del sumergible que, por cierto, desarrollaba sus pruebas en los astilleros de La Carraca en Cádiz, para dar mayor verosimilitud a la publicación.
Pantalán dispuesto para el amarre en el Molinmo de Martos
Que Isaac Peral visitó Córdoba, cierto. Que se aventuró a navegar por el Guadalquivir con su submarino, no. Que atracó junto al Molino de Martos y que la multitud se congregó en las márgenes del Guadalquivir, nanay. Que su nombre figura en el callejero cordobés, absolutamente cierto.
Que Lolo Córdoba ha pergeñado una publicación en la que ha cuidado el relato y realizado una estupenda edición fotográfica, cierto también, aportando una nota de historia-ficción a las redes en día tan señalado como hoy para este tipo de menesteres.