Isma Ruiz, en un lance del duelo ante el Deportivo

Isma Ruiz, en un lance del duelo ante el DeportivoLa Liga

Mantener lo que funcionó el sábado o volver a lo seguro: el quebradero de Ania

Existe posibilidad de repetir alineación o devolver a Isma Ruiz a la titularidad en caso de estar recuperado

El Córdoba llega a El Alcoraz con una duda muy concreta que puede marcar el desarrollo del partido del lunes ante el Huesca: qué centro del campo alinear. Iván Ania tiene sobre la mesa dos caminos bien distintos. Por un lado, repetir la fórmula que brilló el pasado fin de semana ante el Burgos, equipo en puestos de play off, al que los blanquiverdes superaron con claridad (2-0). Por otro, regresar a la estructura que ha sido la más habitual durante la temporada.

Ante el Burgos, el Córdoba recuperó su versión más dominante desde la sala de máquinas. Ania apostó por Del Moral como titular junto a Pedro Ortiz en el doble pivote, con Jacobo actuando por dentro, más cerca de la creación que de la banda. El resultado fue un centro del campo con personalidad, capaz de mandar con balón, presionar tras pérdida y sostener al equipo en campo rival. El Burgos apenas pudo discutir la iniciativa, y el Córdoba se sintió cómodo durante buena parte del encuentro.

Del Moral aportó equilibrio y criterio en la salida, Pedro Ortiz dio continuidad y ritmo al juego, y Jacobo encontró espacios entre líneas para conectar con los hombres de ataque. Fue una versión coral, fluida y reconocible, que recordó al mejor Córdoba del curso, ese que se impone más por juego que por momentos aislados.

Sin embargo, la alternativa que maneja Ania no es menor. Durante gran parte de la temporada, el técnico ha confiado en Isma Ruiz como eje del centro del campo, un futbolista que da estabilidad, orden táctico y lectura defensiva. A su lado, Dalisson ha sido otro de los nombres propios, aportando recorrido, llegada y capacidad para romper líneas. Es la fórmula más repetida, la que ha dado continuidad al equipo en los momentos de mayor regularidad.

La duda, por tanto, no es menor: ¿premiar lo que funcionó ante un rival exigente como el Burgos o volver a lo «seguro», a lo que ha sostenido al equipo durante meses? El contexto tampoco es sencillo. El Alcoraz es un campo exigente, donde el Huesca aprieta, disputa y castiga cualquier error en el centro del campo. Ahí, la elección de perfiles puede ser clave.

Ania valora tanto el rendimiento inmediato como el equilibrio a largo plazo. Mantener a Del Moral, Pedro Ortiz y Jacobo significaría apostar por la continuidad de una idea que funcionó. Recuperar a Isma Ruiz y Dalisson sería volver a la identidad más repetida del Córdoba esta temporada.

El lunes se despejará el interrogante. Lo único claro es que la batalla del centro del campo volverá a ser decisiva y que, esta vez, el principal quebradero de cabeza del técnico no está atrás ni arriba, sino justo en el corazón del equipo.

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