Diego Bri celebra el tanto en Las Palmas recordando a Adamuz
El Córdoba se exhibe en la locura (1-2)
Los de Iván Ania cuajan una segunda parte memorable en el Gran Canaria y ponen patas arriba la pelea por el ascenso a Primera División
Probablemente, nadie se atreverá esta noche a decir que el Córdoba no es un candidato más que serio al ascenso a Primera División. Si alguien se lo dice, o si escucha a alguien decir que no va a mantener este ritmo y que son muchos los que tienen que pinchar, póngales el partido de hoy en Las Palmas. O, más concretamente, la segunda mitad.
Porque la exhibición cordobesista en Gran Canaria no ha quedado para los libros de historia solo por la falta de contundencia arriba. Lo que podía haber sido un 1-5 sobre Las Palmas se ha quedado en un cortísimo 1-2. ¿Por qué? Porque el fútbol tiene estas cosas de difícil explicación. Lo que no es complicado es describir lo que es este Córdoba: un equipo valiente y cada semana más decidido. Ingredientes que, bien aderezados en la semana de mercado que queda, pueden ser más que suficientes para soñar con el ascenso a Primera División.
Toda una declaración de intenciones para empezar
Tenía todos los ingredientes para ser un gran partido y poco tardó en confirmarse el pronóstico. A ninguno le sale bien lo de especular y los dos sabían perfectamente cómo hacer daño al otro. Las Palmas, con balón; el Córdoba, con espacio y a pocos toques. Y, en ese escenario de partido, los de Iván Ania supieron entender mejor lo que demandaba el duelo en los primeros minutos.
Tanto que, en apenas dos minutos, se colocó 0-2 arriba. En el 10', un balón al espacio dejó a Adrián Fuentes mano a mano frente a Horkas, el madrileño definió mal pero un choque cómico entre Loiodice y Mika Mármol hizo que la pelota quedara muerta en los dominios de Diego Bri. El ex del Atlético regateó a su par y definió al palo corto para inaugurar el marcador.
Lo celebraban los cientos de aficionados cordobesistas en Gran Canaria sin saber que solo 120 segundos después tendrían que emplear a fondo de nuevo sus gargantas. Recuperación alta y acción a tres toques: Jacobo habilitó a Carracedo y este, de primeras, presentó un balón magistral entre centrales para que Adrián Fuentes solo tuviera que empujarla. Doce minutos en los que la pizarra de Ania rozaron la perfección.
Las Palmas despierta y empieza a someter al Córdoba
Con el 0-2, Las Palmas apretó de manera más decidida y, en ese apartado, el conjunto blanquiverde evidenció no estar hecho para resistir y saber defender. No al menos sin el balón y, hoy, era de esperar que los de Luis García lo monopolizaran. Así, entre tanto talento, Jonathan Viera encontró un pase al espacio que terminó en un disparo mordido de Ale García que, tras tocar en la madera, acabó dentro de la portería de Iker Álvarez. 1-2.
Desde ese momento, solo existió Las Palmas. Al menos durante un espacio de tiempo importante. Eran los amarillos los que recuperaban rápido y empezaban a merodear con insistencia el área cordobesista, pero sin ninguna ocasión contundente. El Córdoba se desquitó el dominio y volvió a amenazar a balón parado y con situaciones de último pase que podían haber hecho mucho daño a la zaga canaria, aunque sin éxito. Al descanso, el plan de partido de Ania mandaba en el Gran Canaria.
Adrián Fuentes perdona la sentencia
El paso por vestuarios sentó muy bien al Córdoba que, tras el descanso, recuperó aire e incluso el balón. Lo tenían más los de Ania en los primeros minutos. Siempre con la idea clara de buscar el espacio, pero menos sometido por su rival como sí lo fue durante muchas fases del primer tiempo. El Gran Canaria se impacientaba... y más pudo hacerlo si Adrián Fuentes, en otro mano a mano, hubiera hecho el 1-3. Se lo fabricó el madrileño y se plantó solo, pero falló lo que no se puede fallar delante del portero, sin oposición y con todo el tiempo del mundo para pensar.
Esa jugada acrecentó las dudas locales que, pese a algún intento aislado de Iker Bravo, no logaron inquietar la portería cordobesista hasta el 62', cuando Barcia se encontró con una mano salvadora de Iker Álvarez. La sensación, en ese momento, era que el 1-3 estaba más cerca si los de Ania lograban acertar con el último pase.
Adilson regresa... y Percan vuelve a perdonar
Pasado el minuto 65, Ania movió el banquillo para darle entrada a Diego Percan y Adilson Mendes. Sin duda, una de las grandes noticias de la noche. El leonés, que había sustituido a Adrián Fuentes, tuvo en sus botas el 1-3. Tras una cabalgada de campo a campo de Isma Ruiz, Percan se quedó solo delante de Horkas pero, como anteriormente, no supo definir lo que hubiera sido prácticamente la victoria.
Tanto perdonar trae consigo sustos. Y en este caso no iba a ser menos. Jesé Rodríguez anotó en fuera de juego y Manu Fuster volvió a hacer que Iker Álvarez se empleara a fondo. Afortunadamente ninguna de esas acciones valía, pero la falta de contundencia en área contraria estaba haciendo que el Córdoba sufriera más de lo que debía.
Un final de partido surrealista
Lejos de solucionar ese aspecto del juego, el conjunto cordobesista lo iba a hacer aún más pronunciado. Porque Adilson, en el 86', era derribado en el área cuando encaraba a Horkas. Penalti y expulsión de Barcia. Jacobo asumió la responsabilidad, pero falló. O, mejor dicho, Horkas le sacó una mano espectacular. El madrileño, ya en el descuento, volvió a situarse solo ante el guardameta amarillo, pero de nuevo resultó perdedor en la batalla.
El final del partido fue surrealista. Pedro Ortiz anotaba el 1-3, pero el VAR lo anulaba por una falta previa de Percan. El jaleo vino después: el árbitro iba la pantalla, lo anulaba... ¡pero para señalar falta a favor del Córdoba! Locura máxima que todavía tuvo más, porque en ese descuento eterno el encuentro todavía nos iba a dejar un gol anulado por claro fuera de juego de Percan.
Pese a todo, la exhibición cordobesista en Gran Canaria tuvo premio. Victoria, resultado cortísimo, a uno del play off y a tres del ascenso directo. Como para no ilusionarse.