Un jugador del Córdoba se lamenta tras la derrota frente al Albacete
El Córdoba dice adiós a sus opciones con el gafe habitual en casa
Los blanquiverdes, que perdieron este curso hasta 7 encuentros delante de su público, no ganan dos partidos seguidos en Segunda como local desde 2013
Los resultados de la jornada del sábado en Segunda División dejaron matemáticamente sin opciones de ser sexto y, por tanto, de jugar el play-off, al Córdoba CF. Málaga y Las Palmas ya se fueron a los 69 puntos, la cifra que soñaba alcanzar el equipo de Iván Ania, y el Burgos, que tampoco falló en Granada, a los 66. Sólo erró su tiro entre los de arriba el Eibar, derrotado por una Cultural Leonesa que se resiste a descender y que pone su octava plaza como único reclamo para los cordobesistas en lo que queda de competición. Básicamente, porque pueden ponerse a un solo punto de la escuadra armera si vencen el domingo que viene en Ipurua.
El Córdoba se ha quedado fuera de una carrera que siempre fue a la desesperada en casa y manteniendo un gafe que parece acompañarle en Segunda desde hace más de una década. Los chicos de Ania tenían dos partidos seguidos como local ante Granada y Albacete para seguir cosechando triunfos consecutivos y sólo pudieron sacar el primero de ellos. Se cuenta que en general en el fútbol es difícil ganar dos choques en un lapso de pocos días en casa y desde luego para la escuadra califal es así.
En concreto, según dato de La Liga en Números, el Córdoba no encadena dos triunfos en jornadas consecutivas de liga en casa en Segunda desde la temporada 2012-13, con Rafa Berges en el banquillo. Entonces se superó a Numancia (1-0) y Real Murcia (5-0). Ha sido capaz de hacerlo en otras categorías más bajas del fútbol español, pero en el balompié nacional no.
Más fiable fuera de casa
Pero más allá de este dato, caer ante el Albacete vuelve a señalar los problemas que el equipo tuvo este curso para ser competitivo delante de su público. La del viernes fue la séptima derrota en toda la campaña, más de un tercio, para un equipo que, de manera poco explicable por lo fiel de su hinchada y la atmósfera de su estadio, ha rendido mucho mejor lejos de la capital cordobesa.