Una turista disfrutando de su viaje
Personalización, especialización y sin sede física: así funcionan las agencias de viaje de Córdoba
La cantidad de opciones y diversidad de precios existentes en verano, hacen que las preferencias de los cordobeses sean completamente variopintas, eso sí, la costa española está prohibitiva
Las agencias de viaje cordobesas se enfrentan a su mejor época, la estival, en un mundo especialmente competitivo, dominado por numerosas grandes plataformas internacionales de carácter global. La personalización, la especialización y, en la medida en que se pueda, evitar tener una sede física como antaño, son armas que estas pequeñas empresas en comparación enarbolan para mantener su negocio y ofrecer un producto de calidad. ¿Dónde prefieren ir los cordobeses este verano y cuáles son los precios medios? En un mundo de opciones cuasi infinitas, los profesionales ya no pueden contestar: depende de cada cliente. Algo sí hay que destacar: las costa española esta carísima. A veces, ir al Caribe o a Méjico puede salir por precios parejos.
Juan María Pérez León es director de Latitud Sur, agencia que funciona ya únicamente por internet. Esta tendencia a evitar, en la medida de lo posible, una sede física como las de antaño, será casi una constante en las agencias consultadas. «Para competir en este sector hay que buscar un valor diferencial, que en mi caso es la personalización», precisa. «Desde que se pide el presupuesto hasta que el cliente vuelve a Córdoba, y si tiene cualquier incidencia en el destino, me llama a mí: soy el que atiende en todo momento y el cliente tiene mi número de teléfono personal; otras empresas más grandes pueden competir con su precios, pero luego la atención se deriva a distintos departamentos», añade.
Latitud Sur funciona sobre todo por el boca a oído, hasta el punto de que, con la atención dedicada que realizan, no hacen descuentos nunca: «el servicio que ofrecemos hay que pagarlo, si alguien quiere otra cosa tiene numerosas opciones en internet, nosotros nos dedicamos a una clientela específica que valora nuestra atención». Pérez León indica que hay tal cantidad de viajes, que hoy en día resulta difícil concretar precios medios o destinos preferidos de los cordobeses. Sí indica que, a raíz del conflicto de Irán, las preferencias hacia cruceros en ciertas zonas o Asia se han dirigido al Caribe o destinos europeos. «La costa española está carísima, es más barato o igual irse al Caribe que estar una semana en Cádiz». El responsable de esta agencia, concreta que tanto en lo que respecta a destinos, lo que se solicita en el destino y precios, todo responde ya a criterios cada vez más centrados en las decisiones y preferencias de los viajeros, como si ellos mismos, en cierto modo, compusieran el cóctel.
Turista mirando su mapa
Un caso de especialización claro es el de la agencia lucentina Aquasur, verdaderos veteranos incombustibles del sector, pues inauguraron su empresa en el año 1987. Su directora Claudia Caravaca, indica que para adaptarse a los tiempos han tenido que especializarse en viajes para empresas. Y no sólo eso, sino reducir su clientela al máximo, en concreto a tres firmas potentes con las que mantienen un permanente contacto todo el año. «La organización de grupos convencionales necesita muchísimo tiempo y muchísimo trabajo, hacemos muy pocos, preferimos dedicarnos a estos pocos clientes con los que sabes que vas a vender». En su caso, al definirse como «de la vieja escuela», tiene sede física en este pueblo cordobés.
En cuanto a destinos, curiosamente, indica que la playa cercana o diversos lugares de Europa están más caros que viajes más lejano. «El otro día dí un presupuesto a una familia que estaba indecisa entre Nueva York y Austria, finalmente optaron por Nueva York, que salía más barato: con la guerra la gente no quiere irse lejos, y esto rebaja por ejemplo el precio de sitios como el Caribe también». Un ejemplo de viaje real puede tener un precio de unos 6.000 a 7.000 euros en una semana para cuatro o cinco personas. Los destinos son variadísimos en el caso de esta empresa, y se pueden mencionar, entre otros, Yakarta o Miami.
También de la vieja escuela, pero adaptada a los nuevos tiempos, es Pilar Villegas, responsable de la agencia Plan Viajero. Comenzó trabajando en la ya desaparecida Viajes Marsans hace 38 años, cuando tenía 20. En un momento determinado, el 2012, para poder conciliar con su atención a la familia puso en marcha la web de su entidad, intentando que fuese muy competitiva, pero trabajando fundamentalmente a partir de la cartera de clientes que fue forjando gracias a su experiencia: «te puedo decir que al final no vendo nada por internet, sino todo a partir de clientes directos, y del boca a boca, la web sirve sobre todo para ofrecer una primera solución al viaje». Es ese estilo «basado al final en la personalización el que permite competir contra grandes plataformas». En ese sentido, su labor, además de encontrar precios adecuados, consiste en «evitar que los clientes hagan búsquedas interminables por muchísimas plataformas».
Turista en la playa de los cerdos salvajes del Caribe.
Tras una especialización en familias con niños, finalmente abrió su campo también a empresas el resto del año no vacacional. Italia, Japón, Albania, escapadas por Europa en cuanto a grande viajes; Torremolinos, Torre del Mar o Cádiz en cuanto a los domésticos, de nuevo el abanico de las peticiones de los cordobeses es muy variado. «Sí que se percibe un cambio en los perfiles, ahora están las personas del más alto poder adquisitivo hasta la que van a lo más básico: el perfil medio está desapareciendo». Unos ejemplos de precios concretos de viajes puede estar en Brasil para cuatro personas: 12.000 euros; o Japón para tres: 9.000 euros.
También por la personalización apuesta Sara Lozano, directora de Ases@ra, que dedica una especial atención a los viajes de negocios, aunque la agencia está abierta a todo. «En este sector tan competitivo, la única manera de subsistir se basa en la atención que tengas al cliente, mientras más personalizada, más lo fidelizarás», afirma. «Nosotros trabajamos 24/7 con una atención totalmente personalizada, si tienes un problema en el destino no te atenderá un contestador que te desviará a una plataforma o a un tercero que no te conoce, sino que nosotros estamos pendientes del cliente desde que se monta en el primer transporte hasta que vuelve a casa»
En cuanto a las ventas de este verano, Lozano indica que se lleva la palma los viajes que tengan todo incluido, desde los cruceros a Ribera Maya o República Dominicana, pasando por Canarias. «Te pones a comparar lo que te puede costar una semana en un hotel de todo incluido en la costa gaditana y en Méjico, y te sale mejor irte a Méjico».
Por su parte, Rocío Marín Toledano, de Viajes Fátima, apuesta por la especialización para combatir a las grandes plataformas. En este caso en viajes organizados en grupos, con un área más sencilla, como Asturias, Galicia, País Vasco, también escapadas a la playa con transporte. Incluyen también viajes internacionales, por ejemplo a Egipto, Rumanía, Portugal o Centroeuropa. «Los cordobeses, actualmente, piden de todo, cualquier destino, no se pueden destacar algunos en concreto».