Mujer pensionista
La jubilación flexible amplía desde este viernes la vuelta al trabajo de los pensionistas
Córdoba cuenta con 55 acogidos a esta fórmula, entre más de un millar de pensionistas que ya compatibilizan la prestación con un empleo
Un total de 1.012 jubilados de Córdoba compatibiliza el cobro de la pensión con alguna actividad laboral. La cifra incluye las distintas fórmulas previstas por la Seguridad Social, aunque solo 55 personas están acogidas actualmente a la jubilación flexible, una modalidad que cambiará a partir de este viernes 28 de agosto para facilitar el regreso voluntario al mercado laboral.
El Real Decreto 416/2026 permitirá que una persona ya jubilada vuelva a trabajar a tiempo parcial con una jornada comprendida entre el 33% y el 80% de la habitual. También extenderá esta posibilidad a determinadas actividades por cuenta propia. Hasta ahora, la jubilación flexible estaba limitada al trabajo asalariado a tiempo parcial.
Los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, correspondientes al 1 de julio, sitúan en 1.008,28 euros la pensión media abonada a quienes trabajan después de jubilarse en Córdoba. De las 1.012 prestaciones compatibles, 856 corresponden a hombres y 156 a mujeres. Ellas representan el 15,4% del total, por debajo del 20% registrado en España.
Samuel Díaz, economista, asesor financiero y colaborador de La Voz de Córdoba, considera que la reforma debe analizarse junto a las dificultades de las empresas para cubrir determinados puestos. «La clave no está solo en que un jubilado pueda volver a trabajar. La clave es preguntarnos por qué nuestra economía necesita que vuelva a hacerlo», señala.
Cómo se calculará la pensión
La prestación se reducirá en función de la parte de la jornada que desarrolle el jubilado. De este modo, quien trabaje el 60% del horario completo cobrará inicialmente el 40% de la pensión que tuviera reconocida.
La norma introduce incentivos para quienes regresen a la actividad por cuenta ajena después de haber permanecido jubilados al menos seis meses. Si la jornada se sitúa entre el 55% y el 80%, se añadirá una cantidad equivalente al 25% de la pensión original. Cuando esté entre el 33% y menos del 55%, el incremento será del 15%.
La reforma también permitirá trabajar por cuenta propia y percibir el 25% de la pensión. Esta posibilidad quedará reservada a quienes no hayan estado dados de alta como autónomos durante los tres años inmediatamente anteriores a su jubilación.
Díaz resume el funcionamiento de la modalidad como la posibilidad de «volver a trabajar a tiempo parcial y seguir cobrando una parte de la pensión». A su juicio, la ampliación de las jornadas y los incentivos no garantizan por sí mismos una respuesta elevada. «No creo que sea atractivo para un jubilado volver a incorporarse al mercado laboral», afirma.
El dato provincial disponible hasta ahora respalda esa cautela. Solo 55 personas utilizan la jubilación flexible entre las más de 117.000 pensiones de jubilación existentes en Córdoba. «Eso quiere decir que no ha resultado tan llamativo para un jubilado reincorporarse», apunta el economista.
La prestación no conservará durante este periodo los complementos destinados a alcanzar la cuantía mínima. Las cotizaciones efectuadas durante la nueva actividad tampoco mejorarán después la pensión reconocida, salvo en el supuesto específico de algunas jubilaciones anticipadas por causas ajenas al trabajador. El beneficiario sí mantendrá la consideración de pensionista a efectos de asistencia sanitaria.
Más de un millar mantiene alguna actividad
La jubilación flexible constituye solo una de las vías que permiten cobrar una prestación y continuar trabajando. El Ministerio contabiliza en Córdoba 446 jubilaciones activas con el 50% de la pensión y otras 287 que permiten percibirla íntegramente. A ellas se suman 146 casos acogidos a la modalidad progresiva desde el 45% y otros 48 desde el 75%.
La estadística recoge además 25 facultativos que compatibilizan su actividad con el 75% de la prestación y cinco jubilados vinculados a trabajos de creación artística. La suma de todas las modalidades alcanza las 1.012 personas verificadas por la Seguridad Social.
Díaz sostiene que las empresas están buscando empleados en grupos a los que hasta ahora no recurrían con tanta frecuencia. «La falta de trabajadores cualificados y no cualificados hace que se intente encontrar mano de obra donde antes nadie la buscaba: entre los jubilados», explica.
El economista no cree, sin embargo, que las estrecheces económicas constituyan por sí solas el principal motivo para regresar. Las pensiones se han revalorizado conforme al IPC, aunque el encarecimiento acumulado de la vida ha reducido la capacidad de compra de muchas familias. Según su análisis, la respuesta dependerá también del tratamiento tributario de los ingresos obtenidos.
«Si fiscalmente resulta interesante, puede hacer que los jubilados se lancen a ello, pero no creo que la necesidad sea ahora el factor diferencial», sostiene. Díaz recuerda que las pensiones tributan en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) como rendimientos del trabajo, por lo que la suma del salario y la prestación puede elevar la factura fiscal del beneficiario.
El difícil regreso de los mayores
La ampliación de la jubilación flexible coincide con las dificultades que afrontan muchos trabajadores mayores de 50 años cuando pierden su empleo. El mercado demanda determinados perfiles con experiencia y, al mismo tiempo, dificulta la contratación de quienes todavía no han alcanzado la edad de retiro.
Díaz atribuye esta contradicción a las cautelas de las empresas ante los costes laborales y las consecuencias que puede tener una contratación. «Los empresarios se piensan más de una y dos veces contratar estos perfiles, no porque no puedan adaptarse, que pueden hacerlo perfectamente, sino por las consecuencias económicas que les pueden suponer a corto y medio plazo», indica.
La reforma entrará en vigor mañana viernes con la intención de hacer más gradual la salida del mercado laboral. Su alcance real dependerá de que las nuevas condiciones consigan ampliar unas cifras todavía reducidas: los 55 jubilados flexibles representan apenas el 5,4% de todos los pensionistas de Córdoba que mantienen alguna actividad.