Virgen de La Paz y Esperanza
«Ya no tengo nada más. Dame algo de aliento»
Ante su situación desesperada rogó a la Virgen de la Paz y Esperanza de Córdoba… y le tocó la lotería
Lo ha contado en los micrófonos de COPE Córdoba a nuestro compañero Fernando López esta tarde de Miércoles Santo , a las puertas de la iglesia conventual del Santo Ángel. No ha querido dar su nombre, pero sí ha compartido su historia. Estaba con un ramo de flores ante la Virgen de la Paz y Esperanza, que sale en procesión, como gesto de gratitud y promesa, porque Ella —dice— le echó una mano cuando más lo necesitaba.
Se vio desesperado, sin recursos, en una situación límite. «Ya no tenía dinero ni para comer, compré un poco de embutido y unas barras de pan en el supermercado Piedra, en Villarrubia. Para llegar a Los Alamillos, donde vivo, estaba todo encharcado, me mojé, me cubrió como una piscina de agua hasta las rodillas, se me rompió la bolsa, el aire y el granizo venía de izquierda a derecha, se me rompió el paraguas… y ya me eché a llorar», ha relatado. «Le dije: no sé si estás ahí o me oyes, pero si me oyes para ya, por favor, porque estás haciendo daño a alguien que no se lo merece. Y ya no tengo más, dame algo de aliento».
Ese aliento llegó. Al día siguiente recibió una llamada de la Seguridad Social de Málaga: le habían concedido la pensión por invalidez absoluta, con carácter retroactivo desde el 25 de octubre. «Una buena pensión, catorce pagas», ha dicho. Y poco después, llegaría otra giro a su vida: «El miércoles eché la lotería, me tocó en Villarrubia, soy el que le tocó el segundo premio». 60.000 euros al número, el 21.063.
Salida de la Virgen de La Paz y Esperanza este Miércoles Santo
Hoy ha cumplido su promesa. Ya dejó unos claveles al Cristo de los Faroles y ha acudido a la Virgen de la Paz —y de la Esperanza— «a la que para mí le debo todo, pues no tenía nada y ahora tengo todo». En su promesa también está el ayudar a los que lo necesiten, como él fue generosamente asistido: «Puedo ayudar además a los demás, cosa que estoy haciendo, por la promesa que le hice: traerle esto, darle las gracias y ayudar al que lo necesite con lo que me sobre».