Señor de la Sangre
Manuel López presenta su programa como candidato a Hermano Mayor de la Sangre en Córdoba
Este sábado, la hermandad votará renovar o no la confianza en el único candidato
Manuel López ha dado a conocer su programa como candidato a Hermano Mayor de la Hermandad de la Sangre (Císter) de Córdoba, un proyecto que se apoya en una idea central: la unidad de los hermanos bajo el lema «¡Todos, todos, todos!», inspirado en palabras del Papa Francisco.
López afronta esta nueva etapa con la vista puesta en varios hitos clave para la corporación, entre ellos la celebración del Cincuenta Aniversario Fundacional. Su propuesta pasa por vivir esta efeméride como un tiempo de acción de gracias, memoria y renovación espiritual, con actos formativos, cultuales y caritativos que dejen huella tanto en los hermanos como en la ciudad, siempre desde la sobriedad y el sentido eclesial propios de la hermandad.
Uno de los pilares del programa es la obra social «Música para Ángeles», iniciativa que desde 2016 trabaja con niños con necesidades específicas y sus familias. El candidato se compromete a consolidar y fortalecer este proyecto, ampliando la implicación de hermanos e instituciones y reforzando su visibilidad, con la convicción de que «la caridad no es un complemento, sino el corazón de la Hermandad».
Otro de los grandes retos es la Casa de Hermandad, concebida como un hogar común y espacio de encuentro, formación y convivencia. López apuesta por avanzar en este proyecto con diálogo y responsabilidad, en coordinación con la comunidad de Madres Cistercienses, para crear un lugar especialmente pensado para jóvenes y niños, donde se fomente la vida fraterna y el crecimiento espiritual.
La formación ocupa también un lugar destacado en su programa. El candidato propone itinerarios adaptados a todas las edades, con especial atención a los nuevos hermanos, poniendo la Eucaristía como eje central y reforzando el conocimiento de la historia, identidad y reglas de la hermandad. Para López, «un cofrade sin formación es un cofrade vacío», por lo que entiende la formación como base del futuro y de la nueva evangelización.
En el ámbito patrimonial, su proyecto prioriza la conservación y restauración de los enseres, con la creación de un protocolo de conservación preventiva. Una vez finalizado el dorado del paso de Misterio, el objetivo será retomar el proyecto para culminar el paso de palio de Nuestra Señora Reina de los Ángeles e iniciar el de su bordado, buscando la excelencia artística, la transparencia y la participación de los hermanos.
Por encima de todo, Manuel López sitúa a la persona en el centro de la vida de la hermandad. Su experiencia como Hermano Mayor en los últimos cuatro años le ha llevado a apostar por una hermandad abierta, cercana y acogedora, tanto para los que llegan por primera vez como para quienes se alejaron con el tiempo. Los datos de mayor participación en cultos, actos y vida diaria de la corporación avalan, según él, ese camino.
Su programa concluye con una idea clara: no es el proyecto de una sola persona, sino de toda la hermandad. Un proyecto realista, ilusionante y profundamente humano, que busca caminar unido hacia el futuro sin olvidar las raíces, con la mirada puesta en Cristo y en Nuestra Señora Reina de los Ángeles.