Así luce la peana ya restaurada
Extraordinaria restauración de la peana de Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia de Cabra
Un trabajo sin parangón por parte del tallista, dorador y restaurador de Priego de Córdoba, Rafael Molina Comino y su equipo de trabajo
Tras unos meses intensos de trabajo, en la tarde ayer se presentaba en la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, vulgo Iglesia de la Soledad y Santa Ana, la impresionante peana trono de carrete de Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia de Cabra. En el acto estuvieron presentes, el alcalde Cabra, Fernando Priego Chacón, la diputada Sara Alguacil Roldán, el Consiliario de la Cofradía, Rvdo. D. Francisco J. Delgado Alonso, la Hermana Mayor, María de los Ángeles Garrido Valverde y el restaurador, Rafael Molina Comino con una iglesia repleta de hermanos y cofrades que no quisieron faltar a esta cita histórica.
La espectacular peana de la Soledad, es una obra del artista prieguense Francisco Javier Pedrajas, quién la entrega a la Archicofradía en el año 1769 coinciendo con la Semana Santa de ese año. El estilo de la obra es barroco tardío con las claras connotaciones del rococó, vertiente artística muy del gusto de Pedrajas y que aplica en su obra más sonada, como es el sagrario de la Parroquia Mayor de la Asunción de Priego de Córdoba.
Rafael Molina expuso con total claridad el estado de conservación en el que se encontraba la pieza. El deterioro natural, físico y químico estaba en el 160%, prácticamente al límite de su estabilidad. Se le han aplicado tratamientos sobre los xilófagos, encolados, reconstrucciones de piezas perdidas, repaso con bol de Armenia para el pan de oro, limpieza integral de todo el conjunto y una minuciosa intervención parte a parte para recuperar una de las grandes joyas del rococó en Andalucía. Debemos destacar el enorme trabajo de Molina y de su equipo de trabajo en esta restauración, profesionalidad, minuciosidad y respeto absoluto a la obra.
Como dato, destacar que la peana fue ejecutada por un prieguense en 1768-69 y restaurada por otro prieguense 257 años después.
El coste de la restauración ha sido sufragado por la ayudas a la conservación al arte cofrade de la Diputación de Córdoba. De esta manera, en menos de una década la Archicofradía ha restaurado, el manto y saya de salida, el paso procesional y la peana trono de carrete de una de las grandes devociones de la ciudad y de la comarca como es la Virgen de la Soledad.