La tilma milagrosa se encuentra expuesta en la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México
Una conferencia acerca a Córdoba la importancia de la devoción a la Virgen de Guadalupe
Monseñor Eduardo Chávez es canónigo de la basílica de Guadalupe y director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos
La devoción a la Virgen de Guadalupe no conoce fronteras. Desde México, donde recibe culto, no sólo se ha expandido por la América hispana sino que ha traspasado fronteras y en Córdoba cuenta con una antigua tradición.
Más allá de la historia de las multitudes que a diario acuden a la basílica levantada a los pies del cerro del Tepeyac, la aparición de Santa María de Guadalupe encierra multitud de mensajes y de ricos matices que va a desentrañar en una conferencia, que bajo el título 'La verdad de Guadalupe', tendrá lugar este jueves, a las 18:30, en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación.
El conferenciante es uno de los máximos expertos en la materia, ya que se trata de monseñor Eduardo Chávez, canónigo del Honorable Cabildo de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe de México, postulador de la causa de canonización de San Juan Diego y director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.
Mucho más que una advocación
En su intervención, como ha adelantado a 'La Voz de Córdoba' va a contextualizar el momento histórico de su aparición, en 1531, así como a subrayar «la centralidad de todo el evento guadalupano en Jesucristo». Ha explicado que Santa María de Guadalupe «hace Iglesia y es madre de la Iglesia», razón por la que «todo el evento guadalupano es una teofanía que tiene a Jesús como centro».
Además, ha añadido, es también una mariofanía y una epifanía porque «es madre de todos los pueblos y pone a Jesús en los corazones».
Monseñor Eduardo Chávez también va a hablar en su conferencia de este jueves en Córdoba del impulso que la aparición de la Virgen supuso para la conversión de las tierras mexicanas. Ella logró «la conversión más fuerte de toda la historia en número y en intensidad», algo que no hubieran logrado por sí solos los franciscanos, misioneros en aquellas tierras. «Ella se aparece y logra la conversión en poco tiempo de nueve millones de personas, con 14.000 bautismos en un solo día», ha añadido.
El nombre de Guadalupe
Otro aspecto que abordará es el del nombre de Guadalupe. Chávez descarta que se le ocurriera a alguien o que fuera exportado desde Extremadura, ya que «ella quiso los dos nombres, María de Guadalupe, lo judío y lo árabe, uniendo a todas las razas porque los judíos y los árabes son hermanos, son hijos de Abraham».
Sobre este aspecto, y entre otras cuestiones, relatará diversos hechos documentados, como cuando los franciscanos rechazan el nombre de Guadalupe o un fraile jerónimo pide cambiar la advocación porque la imagen no se parece a la de Extremadura.