Foto del Facebook oficial del Reggaeton Beach Festival
Madrid niega que la cancelación del festival de Reggaeton Beach Festival se deba a una disputa política
La vicealcaldesa, Begoña Sanz, ha asegurado que los informes presentados por la promotora no garantizaban las «máximas condiciones de seguridad»
La vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, ha negado este viernes que la cancelación del Reggaeton Beach Festival se deba a una disputa política entre administraciones en el seno de las elecciones generales, y ha reiterado que los informes presentados por la promotora no garantizaban las «máximas condiciones de seguridad».
Así ha reaccionado Sanz, también delegada de Portavoz, Seguridad y Emergencias, al comunicado del RBF en el que este viernes anuncia la cancelación del evento, que atribuye a una «disputa política» en la que se han visto envueltos por «incidentes» en «eventos anteriores».
El miércoles por la tarde el Consistorio madrileño anunció que no autorizaba la celebración del festival, previsto para el sábado 22 y el domingo 23 de julio, en el recinto 'Iberdrola Music' de Villaverde, al «no garantizarse las condiciones de seguridad y evacuación» y tras contar con informes desfavorables de Bomberos de Madrid.
El rechazo a la celebración del festival en el mencionado recinto lo comparten el Ayuntamiento de Madrid, la Delegación del Gobierno en Madrid y el Ayuntamiento de Getafe, en este último caso por el ruido generado al municipio y por cuestiones de movilidad.
La cronología de la polémica
En un primer comunicado, los promotores del Reggaeton Beach Festival indicaron el jueves que no habían recibido «ninguna notificación formal» de la anulación, por lo que mantenían la convocatoria de la celebración.
Sin embargo, la vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, aseguró jueves que los promotores sí tenían «conocimiento» de la decisión del Ayuntamiento de no autorizar la celebración en el recinto de Villaverde.
Sanz dijo que veía «difícil» que en tan poco espacio de tiempo se pudiera "buscar un nuevo emplazamiento, nuevos permisos y nuevos informes, porque son procesos que requieren muchas prescripciones”.
«Se recibió un informe absolutamente incompleto en materia de movilidad y otros informes con dificultades y prescripciones serias, y además, se recibió una comunicación por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que desaconsejaba la celebración del evento. Eso ha determinado que no se celebre» en Villaverde, explicó Sanz.
En un segundo comunicado, también el jueves, RBF pidió una «reunión urgente» con el Ayuntamiento de Madrid para «buscar una solución adecuada», insistiendo en que no habían recibido «comunicación formal» por parte del consistorio sobre la denegación de los permisos.
La versión de los promotores
Argumentaban que el dispositivo del festival era «acorde a las 38.000 personas que deberían asistir», lo que supone un «50 %» del público asistente a otros eventos que sí se han celebrado, como el Mad Cool, por lo que, a su juicio, no se pueden trasladar los problemas que se vivieron en el Mad Cool o en el concierto de Harry Styles para «justificar la denegación» del evento de reggaeton.
También defendían que su festival terminaría a las doce de la noche, por lo que se facilitaban los horarios de utilización del transporte público y de las lanzaderas organizadas por el evento, y «en un horario que evitará las molestias vecinales».
En la rueda de prensa posterior a un encuentro con el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel Martín, la vicealcaldesa de Madrid ha dicho que la desautorización del evento «no tiene otra lectura» que la de los informes desfavorables de Policía Nacional y Guardia Civil que «desaconsejaban» su celebración, y la voluntad de Cibeles de «garantizar las máximas condiciones de seguridad»