Exposición de restos de dinosaurios en Alcalá de Henares (Madrid)

Exposición de restos de dinosaurios en Alcalá de HenaresDaniel Vara

El 'Parque Jurásico' de Alcalá de Henares: de los gigantes bíblicos al dinosaurio jorobado

El estudio de los fósiles de dinosaurios ha permitido conocer la historia y la evolución de las especies hasta la actualidad. Los más entusiastas sueñan con 'revivir' algún día a los mamuts gracias al material genético que se conserva, «pero todavía es pronto para que la ciencia pueda dar este gran paso», así lo explica Francisco Ortega, paleontólogo, profesor de la UNED y comisario de la exposición 'Cazadores de Dragones' que se puede visitar hasta el 12 de enero de 2025 en el Museo Arqueológico y Paleontológico de Alcalá de Henares.

Esta muestra «es la historia de la paleontología de los dinosaurios, a través de algunos de sus hitos más importantes, sus circunstancias y los personajes que los protagonizaron. Desde la ciencia en la Inglaterra victoriana hasta nuestros días, pasando por el oeste americano, el desierto de Gobi, Tanzania o Patagonia», explicaba Francisco Ortega a El Debate.

Además, este viaje se acompaña de algunos fósiles característicos de yacimientos españoles, como el holotipo del terópodo Concavenator, huevos de dinosaurios de Guadalajara y restos de dinosaurios de Castellón, Cuenca, Teruel, Valencia y Soria.

«Hay un momento previo a que la ciencia fuese capaz de entenderse, en este punto de la Historia los dinosaurios se explican con argumentos que rayan lo mitológico... Como la relación de algunos dinosaurios con los grifos del desierto de Gobi, pero hay ejemplos incluso más cercanos que son muy llamativos. Los primeros restos de dinosaurios en el siglo XVII se interpretaban como elefantes traídos por Aníbal», señalaba Ortega.

Imagen de un Triceratops que se asimila al ave Fénix

Imagen de un Triceratops que se asimila al grifoManuel M. García

En este sentido, añadía que «hay una línea de interpretación de origen religioso de estos restos como gigantes bíblicos. Las Sagradas Escrituras hacen referencia a que después de Adán y Eva hay una serie de patriarcas bíblicos gigantes que se reparten por el mundo y las primeras personas que se encontraron con este tipo de restos los interpretan de esta manera», subrayaba Francisco.

«Tenemos un ejemplo muy evidente en España, que es la aparición de estos restos a finales del siglo XVII. Se recogen varias tumbas de gigantes bíblicos en unos yacimientos que en la actualidad sabemos que están llenos de dinosaurios europeos», explicaba el arqueólogo a El Debate.

Así, resolvía este misterio comentando que «realmente estas interpretaciones de los gigantes de la Biblia vivieron en Valencia y hacen referencia a estos dinosaurios europeos del Jurásico Superior de hace unos 145 millones de años».

Hueso de un gigante bíblico en la exposición 'Cazadores de dragones'

Hueso de un gigante bíblico en la exposición 'Cazadores de dragones'Manuel M. García

Yacimientos volados por los aires

En la segunda mitad del siglo XIX, dos paleontólogos norteamericanos, Othniel Marsh y Edward Cope, encabezaron equipos que llevaron a cabo una extensa labor de excavación, generando una gran cantidad de descubrimientos que sentaron las bases de la paleontología de dinosaurios moderna.

Esta intensa labor condujo al depósito de una gran cantidad de fósiles en los museos, donde se incluyeron descripciones de casi 150 nuevas especies de dinosaurios. «Sin embargo, tras algunas disputas personales, Cope y Marsh se enfrascaron en una abierta y hostil competencia por encontrar y publicar la mayor cantidad posible de restos», señalaba Ortega.

Esqueleto de un Velocirraptor

Esqueleto de un VelocirraptorManuel M. García

«A pesar de que en ocasiones sus métodos fueron cuestionables, sus investigaciones y trabajos de campo fueron ampliamente documentados por la prensa estadounidense de la época, contribuyendo a cimentar una imagen épica de las expediciones paleontológicas», concretaba el profesor de la UNED.

En un principio, a pesar de algunas diferencias científicas, la relación entre Cope y Marsh se mantuvo dentro de los límites de la cortesía científica. Aunque el control de los yacimientos recién descubiertos «dio a que se volaran por los aires los descubrimientos del otro. Se destruyeron varios ejemplares, pero se descubrieron muchos restos».

Cabeza de un dinosaurio de 'Cazadores de dragones'

Cabeza de un dinosaurio de 'Cazadores de dragones'Manuel M. García

El dinosaurio más famoso

'Cazadores de dragones' cuenta con una réplica a tamaño real de un esqueleto del Tiranosaurio. «Todos conocemos este ejemplar por muchas razones: es uno de los animales más célebres de la historia, es muy grande, carnívoro, supuestamente agresivo y, además, es un dinosaurio que tiene un marketing añadido importante», explicaba Francisco Ortega.

Actualmente se conocen varias decenas de ejemplares procedentes del Cretácico Superior (hace unos 70 millones de años) de Norteamérica, pero los primeros hallazgos significativos en Wyoming y Montana se atribuyen al paleontólogo Barnum Brown a principios del siglo XX.

El Tiranosaurio de la exposición 'Cazadores de dragones'

El Tiranosaurio de la exposición 'Cazadores de dragones'Manuel M. García

Barum Brown puede considerarse como el paradigma de los cazadores de dinosaurios y probablemente el dinosauriólogo con mayor experiencia en el campo de todos los tiempos. A lo largo de su carrera, excavó los primeros cinco esqueletos de Tiranosaurio, sentando las bases para su definición como especie y contribuyendo significativamente a forjar su leyenda.

Ortega comentaba que «hay algunos fósiles de este dinosaurio que son famosos porque han sido subastados por millones de euros... Han aparecido en terrenos particulares y se ha pujado por ellos».

Exposición de restos de dinosaurios en Alcalá de Henares (Madrid)

Exposición de restos de dinosaurios en Alcalá de Henares (Madrid)

El dinosaurio jorobado

La exposición 'Cazadores de dragones' termina con uno de los dinosaurios más emblemáticos del registro español y que está representado por el fósil original, es el Concavenator corcovatus (el cazador jorobado). Un ejemplar terópodo de unos 6 metros de longitud que vivió hace unos 130 millones de años en el Cretácico Inferior en la actual provincia de Cuenca.

Es el fósil más grande descubierto en el yacimiento de Las Hoyas, y el más completo y mejor preservado de los terópodos de tamaño medio-grande encontrado en Europa. El espécimen está casi completo y articulado, y su estado de conservación es tan excepcional que preserva incluso impresiones de escamas y de tejidos blandos.

Dentro de su grupo, Concavenator se caracteriza por tener hipertrofiadas las espinas neurales de las últimas vertebras dorsales formando sobre su espalda una característica estructura en forma de pequeña «joroba».

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