La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la Real Casa de Correos
40 aniversario de la Real Casa de Correos
Ayuso recuerda que hubo torturas en la Real Casa de Correos, pero reivindica sus 40 años como «símbolo reconciliación»
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha reivindicado la Real Casa de Correos como «símbolo de concordia y reconciliación» desde que, hace 40 años, el expresidente de la región Joaquín Leguina decidió instalar en ella la sede del Gobierno madrileño.
Lo ha hecho en un acto de celebración por las cuatro décadas que lleva el edificio albergando al Ejecutivo autonómico, al que han asistido el propio Leguina, así como los expresidentes Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz Gallardón y Cristina Cifuentes. Un evento que se enmarca dentro de la guerra abierta entre el Gobierno de Pedro Sánchez, que quiere declarar el edificio como «lugar de memoria democrática», y la negativa del Gobierno de Ayuso. Un asunto que está dirimiendo el Tribunal Constitucional.
En su discurso, Ayuso ha reconocido que en la Real Casa de Correos se produjeron episodios de «maltrato y torturas», cuando, tras la Guerra Civil, fue sede de la Dirección General de Seguridad, motivo al que se aferra el Ejecutivo central para declararlo «lugar de memoria democrática».
«Fue escenario de una dura persecución y detención de los opositores al régimen con episodios de maltrato y torturas a muchos de los detenidos. Entre ellos, al padre del presidente de la Comunidad, Alberto Ruiz- Gallardón. Por aquí pasaron opositores políticos de todo signo, desde monárquicos y liberales, a comunistas y socialistas», ha manifestado.
Sin embargo, a renglón seguido, Ayuso ha evocado como Leguina quiso «borrar esa historia» para, «como se hizo en la Transición devolviendo España a los españoles, recuperar este edificio de todos para el pueblo de Madrid, como había sido siempre».
«La Real Casa de Correos fue, durante la Transición, un símbolo de concordia y reconciliación. En aquellos años, yendo de la Ley a la Ley, España sorprendió al mundo por el modo en el que hermanos enfrentados se dieron un abrazo y se comprometieron a convivir en el entendimiento. Volvimos a ser familia, amigos y vecinos; no bandos. Nunca más», ha afirmado.
Así, ha subrayado que «estos lazos de generosidad fraterna por parte de quienes sufrieron y vivieron los horrores de la Guerra Civil no pueden ser hoy deslegitimados».
A continuación, la presidenta ha recordado algunos de los episodios más significativos que ha vivido la Real Casa de Correos como sede del Gobierno regional desde 1985 y lo ha calificado como «uno de los símbolos de Madrid».
«Muchas gracias a Joaquín Leguina, Alberto Ruiz- Gallardón, Esperanza Aguirre, Ignacio González, Cristina Cifuentes, Ángel Garrido, Pedro Rollán, los presidentes que han habitado esta casa», ha apostillado al término de su discurso, al que ha seguido la actuación de compositor Nacho Cano quien, acompañado por la Orquesta Malinche Symphonic y el coro Run Xin.