Iglesia de Rozas del Puerto Real
Ocio en Madrid
Este es el recóndito pueblo de 580 habitantes donde va a abrir una de las mejores hamburgueserías de Madrid
Pink's se ha consagrado como una de las hamburgueserías más codiciadas de la región capitalina y este local será el decimoquinto que abre en España
Pink's, la hamburguesería que nació en marzo de 2022 en un local de apenas 20 metros cuadrados en Chueca con un sólo tipo de hamburguesa y un modelo de negocio claro («hacer menos, pero hacerlo mejor») va a abrir su local número 15 en España. Pero el lugar escogido no es, precisamente, el que podía esperarse: Las Rozas de Puerto Real, un remoto pueblo de la Sierra Oeste de Madrid donde apenas viven 580 personas.
No se trata de una jugada de expansión, es una declaración de principios. «Mientras otros buscan volumen y visibilidad, nosotros elegimos ir donde no hay mapa», explican Juan y Andrés Casanova, sus fundadores.
Estos emprendedores no buscan cambiar el paisaje de este pequeño pueblo madrileño, sino formar parte de él. «Rozas de Puerto Real no es un experimento. Es un lugar real, con historia, identidad y una comunidad que, como las burgers de Pink’s, no necesita adornos para brillar. Aquí, las personas se conocen por su nombre, se ayudan sin hacer alarde y viven con un sentido de pertenencia y propósito que en otros sitios ya se ha perdido. Pink’s no llega a cambiar nada de eso, llega a formar parte», sostienen.
«Rozas no es una jugada oportunista - afirma el equipo - es una apuesta audaz». Una forma de tensar su propio modelo y comprobar que, cuando el diseño es inteligente y el propósito claro, se puede operar con excelencia en cualquier contexto.
Desde el primer momento, el proyecto fue recibido con entusiasmo por los vecinos y con un compromiso absoluto por parte del alcalde, Javier Vedia Abad, y todo su equipo. No solo entendieron el valor de la apertura, supieron ver lo que hay detrás: una marca que no busca figurar, sino encajar.
Para hacerlo posible, Pink’s ha adaptado su operativa a la escala del lugar: un local compacto, atendido por un solo miembro de su equipo, con un sistema de pedidos automatizado que mantiene la eficiencia sin perder el trato humano. Un modelo limpio, eficiente y funcional, que está diseñado para funcionar sin fricciones y con respeto.
«Cada persona que entra encuentra lo mismo: una burger de calidad, hecha con intención, pero, sobre todo, con excelencia», señalan los fundadores. Sin florituras. Sin decisiones innecesarias. Solo calidad constante y consistencia, ante todo.
La apertura de Rozas de Puerto Real es un paso hacia lo que de verdad importa, la permanencia de los valores y la entrega al propósito. «Queremos inspirar a otros a mirar estos lugares con respeto, visión y compromiso», declara Andrés Casanova. En su castañar centenario, en su iglesia románica o en sus fuentes históricas hay belleza. Pero la verdadera fuerza del pueblo está en su gente y esto es lo que ha enamorado a Pink’s: trabajadora, cercana y hospitalaria. Personas que cuidan lo suyo y se enorgullecen de su tierra, personas que merecen proyectos que lleguen no a extraer, sino a aportar.
Pink’s no abre con expectativas de viralidad, abre con expectativas de consistencia. Esa fue la base del local en Chueca, y sigue siendo la base aquí. Porque el progreso no siempre viene con pancarta. A veces se presenta en silencio, bien hecho, sin desviarse del plan.
«Nuestro objetivo no es ganar el momento, sino merecer estar aquí dentro de 100 años» explica Juan Casanova. Y si esta apertura sirve para demostrar que lo pequeño también puede marcar el camino e inspirar a otros para invertir y revitalizar comunidades rurales que, como esta, tiene mucho que aportar, el equipo de Pink’s sentirá que ha hecho lo correcto.