Hartmut Rosa en el Festival de las Ideas

Hartmut Rosa en el Festival de las IdeasElena Pastor Curiel

Así se vivió el Festival de las Ideas 2025 desde dentro: «Madrid vibró con la filosofía en la calle»

La programación en estos cuatro días fue intensa: se escuchó a más de 130 oradores. Con tan alto número se consiguió que el abanico ideológico y temático del festival fuera amplio

Desde que llega la primavera en mayo, hasta los últimos coletazos de verano en septiembre, Madrid se llena de festivales y conciertos al aire libre. Pero del 18 al 21 de septiembre la capital acogió un festival un poco diferente a los demás. A primera vista parece un festival normal: un gran escenario, food trucks sobre una alfombra de césped, sillas bajo tiras de luces, rótulos de neón, photocalls y grandes carteles con nombres de participantes a distintos tamaños, más grandes o pequeños según su fama.

Exactamente igual que en un festival de música pop. Pero cuando uno se acerca a uno de estos escenarios distribuidos en distintos puntos del centro de Madrid, no escuchará música a todo volumen, ni tendrá que hacerse hueco entre miles de fans enloquecidos...

Más bien se encontrará a personas escuchando en silencio a distintos ponentes durante horas. Y esto es el Festival de las Ideas: un festival de filosofía y cultura, que de manera completamente gratuita pretende sacar de las aulas y entornos académicos a pensadores y filósofos contemporáneos.

El festival ofreció diálogos, encuentros y todo tipo de talleres y actividades relacionadas con la filosofía en distintos lugares de Madrid. En este evento tan particular, los artistas que agarraron un micrófono para hacer llegar su voz a los madrileños no eran cantantes de moda, sino doctores en filosofía, sociólogos, periodistas, antropólogos, etc.

Hablamos de especialistas de todo el mundo, como Hartmut Rosa, Michel Houellebecq, Javier Cercas, Juan Manuel de Prada o Michael Ignatieff… Aunque sus nombres no sean tan conocidos ni amasen legiones de fans, sí que cuentan con un número considerable de seguidores. De hecho, las colas que se formaron en el área de firmas sorprendieron por su extensión a muchos.

La programación en estos cuatro días fue intensa: se escuchó a más de 130 oradores. Con tan alto número se consiguió que el abanico ideológico y temático del festival fuera amplio. Opiniones diversas, una detrás de otra, en un mismo lugar.

Hartmut Rosa en el Festival de las Ideas

Hartmut Rosa en el Festival de las IdeasElena Pastor Curiel

El eje central del festival fue Plaza España: lugar donde situó su escenario principal, su feria del libro especializada, un punto de firmas de autores y una zona de restauración. Pero el evento también tuvo una fuerte presencia en lugares como la plaza del Callao, el Círculo de Bellas Artes (una de las entidades organizadoras), el auditorio Caixaforum, Cibeles o la sede central del Instituto Goethe.

La existencia de iniciativas como el Festival de las Ideas son fundamentales. Asistimos a un momento de desprestigio y ausencia cada vez mayor de la filosofía y las humanidades en la sociedad. Cada vez estudiamos menos filosofía en los institutos, cada vez está menos presente en los medios y contenido que consume el gran público.

Algunos jóvenes piensan que la filosofía no sirve para nada. Muchos opinan que es una asignatura inútil en el plan de estudios de Bachillerato. Y es que por desgracia, ni Platón ni Aristóteles pueden tener cuenta en redes sociales… Pero el problema es que muchos filósofos contemporáneos tampoco.

Se ha relegado a la filosofía a círculos académicos exclusivos, que parecen incomprensibles y alejados del público general. Con esta segunda edición, el Festival de las Ideas pretende cambiar eso poco a poco. Pretende sacar la filosofía, la cultura y las ideas a la calle. Y parece que durante cuatro días, lo ha conseguido. Además, todos los diálogos estarán disponibles en redes sociales desde la finalización del festival.

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