El alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala
Transporte
El Ayuntamiento socialista de Fuenlabrada exige a Puente información sobre el muro caído al lado de las vías de Cercanías
Pide que se le informe tanto de la «solución técnica» como de los plazos para arreglar el tramo
El muro caído el pasado sábado junto a las vías de la línea C-5 del Cercanías de Fuenlabrada ha suscitado una lluvia de reacciones, en medio del caos ferroviario que atraviesa el país tras las desgracias de Adamuz y Gelida. El Ayuntamiento liderado por el socialista Javier Ayala ha solicitado mediante una carta al ministerio de Óscar Puente que se le informe de todos los avances que se vayan dando a lo largo del proceso de reparación.
Del mismo modo, ha exigido mantener informado al Consistorio sobre los demás tramos del cerramiento de la línea ferrocarril que pudiesen estar en mal estado. «Cualquier incidente que pueda producirse en la infraestructura del Cercanías a su paso por la ciudad», especifica la misiva.
Además, según fuentes municipales, ya se había solicitado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Adif y RENFE que llevaran a cabo «trabajos concretos para mejorar el servicio que dicha línea presta diariamente a miles de ciudadanos y de ciudadanas» debido a «los problemas que presenta la línea C-5».
Por su parte, Adif ya ha colocado un cerramiento provisional en la misma zona del desprendimiento, mientras se ha iniciado la excavación para instalar el definitivo, que estará hecho de hormigón y vallado metálico, según fuentes del gestor de infraestructuras ferroviarias. Sobre la causa del derrumbamiento, han apuntado a que se ha producido debido a las intensas y continuadas lluvias, pero que en cualquier caso ha sido sometido a vigilancia.
Por su parte, el Partido Popular de Fuenlabrada ha denunciado que el muro llevaba apuntalado «desde julio de 2024» y han explicado que fueron los propios vecinos quienes trasladaron «intranquilidad» acerca de este. Jorge Rodrigo, consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, recordó hace unos días que su departamento lleva «años avisando al ministro de que algún día podemos tener un disgusto. Le hemos enviado cartas y pedido reuniones, pero hay un apagón informativo».