Manifestación en Parla en favor del hiyab
Madrid
La prohibición del hiyab en tres institutos de Parla: la mecha que encendió el debate sobre el velo islámico
Este martes, el Congreso de los Diputados debate la toma en consideración de una proposición de ley orgánica impulsada por Vox, y que apoyará el Partido Popular, para prohibir el uso del burka y el niqab en los espacios públicos de toda España. Una cuestión que aterrizó en la Comunidad de Madrid hace meses, después de que asociaciones de ultraizquierda se levantaran en contra de la prohibición del uso de hiyab en tres institutos públicos del municipio de Parla.
En Madrid, los centros educativos tienen libertad para decidir si prohíben o no estas prendas que cubren total o parcialmente la cabeza y rostro de las mujeres musulmanas. En el caso de la iniciativa que llega hoy a la Cámara Baja, la prohibición propuesta se limita al burka y el niqab, es decir, al velo que cubre totalmente el rostro de la mujer y al que únicamente deja visibles los ojos, respectivamente.
A raíz de esas manifestaciones en Parla, que tuvieron lugar en el mes de marzo y que comparaban la libertad del uso del hiyab con portar crucifijos o estampas de santos y vírgenes, la controversia escaló hasta la Asamblea de Madrid, donde Vox se erigió como abanderada en contra del velo islámico, en todas sus variantes.
La formación liderada por Isabel Pérez Moñino en el Parlamento autonómico presentó una Proposición No de Ley en la que se pedía instar al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso a promover, en el marco de sus competencias, la prohibición del velo islámico en todos los edificios y espacios públicos -abiertos y cerrados- dependientes de la Comunidad de Madrid, incluyendo escuelas, universidades, hospitales, instalaciones deportivas y parques infantiles por ser «contrarios a los derechos fundamentales de las mujeres e incompatibles con nuestra identidad, cultura, usos, modos y costumbres».
Una iniciativa que se votó hace cinco meses en la Asamblea y que fue rechazada por todos los grupos, excepto Vox. Desde el Partido Popular, que ahora sí apoya la propuesta de Vox en el Congreso, calificaron la PNL de «brocha gorda» y establecieron una clara diferencia entre los velos como el hiyab, que no cubren el rostro, y los velos integrales.
El portavoz adjunto del grupo parlamentario popular, Rafael Núñez Huesca, fue el encargado de defender la postura del PP en el debate que tuvo lugar el pasado mes de septiembre. El diputado aseguró que prohibir el velo «es ilegal» y convertiría a España «en un país laico y no aconfesional». «El laicismo es la puerta a no creer en nada, a ser Francia, es la puerta a erradicar cualquier símbolo de identidad religiosa, belenes, cabalgatas, procesiones...», aseguró.
Núñez defendió que «cualquier niña pueda salir de casa como quiera, que un judío pueda llevar la kipá, que alguien pueda ir tatuado hasta las orejas si quiere, y que cualquiera pueda llevar un crucifijo o una gorra», al tiempo que recordó que ningún país europeo prohíbe el velo que deja visible el rostro, excepto Francia.
Manifestación en Parla en favor del hiyab
Así pues, proclamó que el PP no es partidario de restringirlo con carácter general y avanzó que el Gobierno regional seguiría dando autonomía a los centros escolares para que, apelando a su reglamento educativo o de vestimenta, decidan en cada caso.
Sin embargo, aseguró que es «completamente distinto» el asunto del velo integral, aquel que cubre a la mujer de la cabeza a los pies, puesto que, este sí, supone «un atentado contra sus derechos básicos» y «puede comprometer la seguridad en el espacio público». «Ninguna creencia o tradición debe poder invisibilizar a las mujeres», lanzó, en una postura que defendía también este lunes el portavoz del PP en la Cámara, Carlos Díaz-Pache, quien, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces, incidió en que la iniciativa que va al Congreso, y que el PP va a apoyar, no es la misma que presentó Vox en septiembre en la Cámara de Vallecas. «En esta han abandonado el trazo grueso y han ido a lo concreto», aseguró.
Por el contrario, Vox sigue defendiendo la prohibición de todo tipo de velo islámico y considera que el PP «tiene 17 discursos en función del territorio y de su coyuntura».
Isabel Pérez Moñino defendió en septiembre en la Asamblea la necesidad de que no se normalicen en los espacios públicos madrileños «un símbolo misógino de sumisión». «El velo islámico no es una prenda inocente, no es un accesorio religioso, es una herramienta política del islamismo para someter a las mujeres y convertirlas en ciudadanas de segunda, invisibles y encerradas en una cárcel de tela», manifestó.
Una posición alineada con la que había expresado en la Comisión de Mujer meses antes la profesora Elena Ramallo, doctora en Derecho y activista por los Derechos Humanos, especialmente en la protección de mujeres y menores. Una experta en la materia que compareció en el Parlamento madrileño invitada por Vox y que se mostró como firme defensora de prohibir el hiyab en todos los colegios de España.
Así las cosas, mientras PP y Vox sí se han puesto de acuerdo en el Congreso de los Diputados para tratar de prohibir el burka y el niqab, los matices en cuanto a los tipos de velo a vetar siguen obstaculizando el entendimiento de ambas formaciones en la Asamblea de Madrid.