Palacete de Fortuny RE
Ocio en Madrid
Cierra el mítico Palacete de Fortuny: los propietarios del templo del ocio nocturno de Chamberí han sido desahuciados
Un juzgado de Madrid practicó el pasado lunes una diligencia de lanzamiento, con lo que se concluye el procedimiento judicial de ejecución hipotecaria
El icónico Palacete de Fortuny, ubicado en la calle del mismo nombre del barrio de Almagro de Madrid (distrito de Chamberí), cerró sus puertas el pasado fin de semana. Un Juzgado de Primera Instancia de Madrid practicó el pasado lunes la diligencia de lanzamiento, con lo que se concluye el procedimiento judicial de ejecución hipotecaria, tal y como ha informado Europa Press.
Las propias redes sociales del establecimiento anunciaban hace días que el pasado fin de semana sería el último en el que el espacio operaria como sala de fiestas porque iba a «perderse la propiedad» por «el embargo de los bienes y su salida a subasta».
Fortuny ha sido durante décadas uno de los templos del ocio nocturno de la capital. El palacete, de más de 1.178 metros cuadrados y construido en el siglo XIX, era hasta 2022 propiedad del empresario Javier Merino, pero en ese año pasó a un nuevo dueño, que inició una nueva andadura como un espacio multidisciplinar compuesto por diferentes espacios como Morris Club, la coctelería de autor Henriette Cocktail Bar y la terraza cubierta, el Jardín de Fortuny.
Se da la circunstancia de que el pasado mes de enero el Ayuntamiento de Madrid dictó una orden de clausura y precinto del Jardín de Fortuny en relación a incumplimiento de licencia.
Fuentes municipales detallan que este espacio obtuvo licencia para su uso como bar al aire libre en 2012 y ha estado operando al amparo de dicha licencia hasta que fue revocada en 2025 por incumplimiento de las condiciones de la licencia.
Punto de encuentro de la élite
Inaugurado a finales de los 90, la mítica sala Fortuny fue durante años punto de encuentro de la élite social, empresarios, celebridades de la talla de Brad Pitt y amantes del ocio nocturno de lujo.
Entre salones elegantes, reservados privados y una cuidada oferta gastronómica y de cócteles, Fortuny logró consolidarse como uno de los lugares más representativos de la noche madrileña. El cierre del exclusivo local se suma al de otras discotecas míticas como Pacha Madrid, Joy Eslava o Macumba Madrid.